Después el profesor sacó una cafetera llena de café recién preparado debajo de la mesa y también virtió el café en el frasco, llenando los espacios vacíos que quedaban entre la arena. Los estudiantes se rieron.
Ahora -dijo el profesor mientras la risa disminuía quiero que reconozcan que ese frasco representa su vida.
Las pelotas de golf son esas cosas importantes: Dios, sus familiares, sus hijos, su salud, sus amigos, las cosas que los apasionan; las cosas que quedan, si todo lo demás se les va, y sus vidas siguen estando completas.
Las canicas son otras cosas que importan, como sus trabajos, sus casas, sus carros...
La arena es todo lo demás, las cosas pequeñas". Si meten la arena primero en el frasco -continuó-, no quedará espacio para las canicas ni las pelotas de golf. Es igual para la vida. 
Si gastan todo su tiempo y su energía en las cosas pequeñas, nunca les sobrará para ocuparse de las cosas que son verdaderamente importantes. 
Préstenle atención a las cosas que son indispensables para su felicidad. Jueguen con sus hijos. Abran espacio para las citas médicas. Saquen a su pareja a cenar.
Jueguenmás. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa y arreglar el depósito... Encárgate primero de las pelotas de golf, las cosas que verdaderamente importan. Define tus prioridades. Todo el resto es arena".
Una de las estudiantes levantó su mano y preguntó qué representaba el café.
El profesor sonrió: "Me alegra que lo hayas preguntado. Es simplemente para demostrar que no importa cuan llena parezca estar tu vida, siempre hay tiempo para tomarse unos cafecitos con un amigo".