Bendiciones! Como estas! Login or Signup Chat en Vivo | Abrir Messenger | Agregar | Ayuda
 
MENU:    
 

Homenaje a mi Madre

Mich_fem_75
By: Mich_fem
Mood: bendecido
Date: 12/28/2007 15:52:09
Music: Adoracion


Hola hermanos en Cristo, quiero aprovechar este espacio para compartir con ustedes, este poema que fue realizado por mi hermano y que es en parte un poco de lo que todos mis hermanos y yo sentimos cuando se sufre la pardida de un ser querido, espero que al igual que fue de gran bendicion para nosotros lo sea tambien para ustedes y recuerden Honra a tu padre y a tu madre para que te vaya bien y seas de larga vida sobre la tierra, que Dios me los bendiga y que lo disfruten, pero sobretodo que sea sirva para reflexionar.

14 DE OCTUBRE

(HOMENAJE A MI MADRE)

Vilma Castillo Pérez

 

Diez días después de la fecha

de tu nacimiento,

viví la tragedia de tu partida.

Fue como si ese día volvieran a cortar mi cordón umbilical,

el que me ataba a ti;

como que si de nuevo, después de estar tranquilo, nutriéndome de ti,

calentado y cómodo en mi vida junto a ti,

De golpe, violentamente,

Me sacaran de esa realidad.

 

Y me trajeran a otra realidad desconocida, terrible y espantosa,

donde no estarías tu.

 

Mi existencia terrenal

está marcada por tu presencia,

y lo estará ahora por tu ausencia.

¡Qué duro será vivir ahora tu ausencia!

¡Qué gran interrogante son los años

que me quedan por vivir!

 

Ahora parecen años grises,

parece que al marchitarte tu

me comencé a marchitar yo

con una velocidad mayor.

 

Ya no pienso que haya mucho por andar aquí,

 

Ya no quiero andar mucho.

Ya no quiero llegar a los lugares

que nos eran comunes a ambos.

Ya no quiero ver, oír, tocar, oler, gustar

lo que juntos sentimos,

No quiero, no quiero,

sentir tu ausencia.

 

Quiero que se quede algo de ti,

y se ha quedado mucho,

¡se ha quedado tanto!

 

Pero al mismo tiempo,

me ha quedado nada.

Yo te quería toda,

tu me diste tanto,

no me negaste nunca algo.

Nos hablábamos hasta con el pensamiento.

Nos tocábamos a miles de kilómetros.

 

Después de tener tanto de ti

¿Qué me ha quedado ahora?

Me parece tan poquito

si lo quiero sentir,

pero es bastante cuando lo pienso.

¡Y lo pienso mucho!

y cada vez que lo pienso

me duele,

me estremezco

aunque quiera ser fuerte.

Lloro más por dentro

que por fuera,

grito en mis profundidades,

como dentro de un pozo,

como en un desierto,

como en una soledad inmensa,

donde no hay grito que se escuche,

ni llanto que se note.

¡Mamá! te digo,

¡Mamá! te llamo,

¡Mamá! te grito,

¡Mamá! te espero,

 

Te espero en un lugar

Que no es aquí.

En un lugar infinitamente mejor,

en donde nos volveremos a juntar,

en donde otra vez

nos hablaremos sin palabras,

nos amaremos sin medida,

donde eternamente viviremos.

Mientras tanto, mamá,

no voy a dejar que me quiten

lo que me queda de ti.

Porque es tan poco,

pero tan VALIOSO,

tan poco, pero que me INUNDA,

tan poco, pero que se ADHIERE a mi,

tan fuertemente,

que me acompañará en vez de tu presencia

 

¿O será que eso es

la esencia de tu presencia?

 

¿Será que eso es lo que me hacia sentir que estabas ahí,

donde yo andaba,

que estabas en lo que  hacía y en lo que pensaba?

¡Mamá, tu me conocías tan bien!,

Yo no pude hacerlo igual,

pero lo voy a hacer,

un poco más, ahora que te fuiste.

 

Voy a retroceder a ese día tan traumático,

en que después de estar en tu vientre

tuve que salir al mundo exterior.

Luego me voy a detener

en el momento exacto cuando me dejas.

Porque tengo que enfrentarme

a lo espantoso de tu ausencia.

 

Talvez me de cuenta

que no me has dejado,

No me dejaras mientras no te deje ir,

como el niño recién nacido,

que por instinto busca

el pecho de su madre,

busca su calor, sabe donde está.

Aunque cortaron el cordón umbilical,

sigue ligado

de muchas maneras a su madre.

Ahora pienso que varias veces

sentí la tentación de dejarte,

llegué a pensar que estaría mejor si me alejaba de ti.

Y eso me hace llorar,

me hace verme ingrato,

me hace verme extraño,

aún ante mis ojos.

Y doy gracias a Dios

que lo pensé, pero no lo hice.

Perdóname, Mamá,

si me faltó pedirte perdón.

Te lo pedí pero no lo suficiente.

Lloré por tu dolor,

quise sentirlo, y no sé

si tu te diste cuenta,

seguro que si,

porque siempre supiste

quien era yo.

Y yo supe que eres la mejor madre,

La madre envidiada por los demás,

La madre que me hizo dichoso.

La madre cuyas bendiciones

venían del amor de Dios

La madre cuyas bendiciones

me acompañarán hasta el final

de mi carne.

Y mas allá, hasta el infinito …

 

Autor: Rafael García Castillo.

 

















Image hosting by VJ Images Remote Hosting
Integrantes de Liderazgo Juvenil Internacional
Vision Joven | Líderes Juveniles | Otra Onda | Dimensión Juvenil | Editorial Dinámica | Liderazgo Juvenil
Auspicia Editorial Dinámica
Sobre VJ | FAQ | Acuerdo | Privacidad | Tips de Seguridad | Contacta VisionJoven | Publicidad
Powered By Communication Factory, Inc