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Historia natural de la estupidez..
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By:
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gerhard
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Mood:
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no se
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Date:
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04/05/2008 12:30:17
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Music:
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None
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Desde el comienzo, el hombre engendró una pretensión estúpida de superioridad. Alejado de Dios debido a su estupidez, el orgullo lo llevó a un denigrante caminar devaluando su existencia, avergonzándose a sí mismo y mendigando fe, sustituyendo a Dios por animales o cualquier figurita estúpida que opacara su propia estupidez (al menos eso creía).
Hasta cumplida la promesa, nos fue dada La Revelación que dividió los tiempos en antes y después de Él. Dios mismo despojándose de Su Gloria, encarnando en la persona de Jesús, vino a declararnos La Verdad y a mostrarnos que no importa cuánta estupidez haya en nuestra existencia, Su amor siempre será supremo e incondicional... Se dio por nosotros llenando de Luz nuestra existencia, para dejarnos ver nuestra vana estupidez. Esta revelación fue demasiado insoportable a nuestro orgullo y pretensión (sólo lo increíble merece fe).
Algunos no pudieron soportar el contristante remordimiento de ignorar La Verdad y optaron por resumir el cristianismo a una religión, desprestigiando su sentido, de tal manera que fuera más razonablemente corruptible, e incluso hasta la constituyeron en un estado. Así mismo, tomaron el Nombre de Dios en pos de sus intereses no sólo para acallar su conciencia, sino para saciar sus estúpidos instintos de pretensión en una cacería de brujas dirigida por herejes. Denigrándose no sólo a sí mismos, sino el Nombre de Dios, la oscuridad cubrió el ser del hombre. Así, por más espejos que hubiera en su entendimiento, le fue imposible apreciar un reflejo de su decadencia...
Un tiempo después, al no ver avance en su oscurantismo, inventó para sí el fuego (gracias a su amiguito prometeo) luz hecha por el hombre, "¡al fin.. Oigan! ¿si creamos nuestra luz propia, para qué conformarnos siendo sólo creación?” y así comenzó a maravillarse el hombre de sí mismo y a preguntarse: “¿para qué admirar estúpidos animales y figuritas, o venerar a un Dios invisible empecinado en confrontar nuestro orgullo cuando podemos venerar nuestra propia estupidez?.. ¡Vaya orgullo!
"Y se creó el hombre a sí mismo como dios, a su estúpida semejanza..” ¡oh renacimiento! ¡Ya no más teocentrismos, que comience el humanismo!, Obviamente a esto le siguió la inevitable incertidumbre “¿quién soy.. de dónde, y a dónde?”. Sumergido ya en la gran depresión del existencialismo no pudo evitar convencerse a sí mismo (ya que la estupidez también tiene instinto de supervivencia), que todo ha sido un fraude, no hay verdad absoluta, no hay "bueno" ni "malo", y no debe haber arrepentimiento si se quiere evolucionar un “humano supremo”, a dios.. y en ese frenesí de contrariedades y caos nihilístico, al fin el hombre prevaleció contra Dios cuando un demente megalomaniaco escribió: “Dios ha muerto”.
Bueno, ya después de esto el hombre podía progresar sin piedritas de remordimiento en su zapato de la vanidad dándole rienda suelta a su ciencia, lógica y razón porque obviamente el hombre tiene la razón ¿no?.. ¡Pues resultó que siempre no! Al cabo de un tiempo, ya sin verdad absoluta descubrió que nadie tiene la razón y al mismo tiempo todos la tienen... "La verdad ha muerto" (ya que sin Dios no hay Verdad). Lo relativo no sólo llegó para declarar que todo era estúpido, sino para justificarlo. El hombre no pudo permitir la coexistencia de Dios y su estupidez así que, ¿adivinen por cuál se decidió?..
Prefiero creer en Dios aunque una bola de estúpidos me digan que lo soy... y no a que me sienta estúpido delante de Dios por desperdiciar mi vida siguiendo las opiniones de una bola de estúpidos.
Realmente creo que Dios no hizo al hombre estúpido, creo que Dio hizo al hombre.. y el hombre la estupidez.
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