De madrugada
La luz de la luna es fiel compañera, a pesar de los obstaculos sus rayos logran llegar hasta mí. Y siento esta opresion en el pecho, que no sé que diagnostico colocar... Miedo. Tristeza. Nostalgia. Recuerdos. O quizá una mezcla de un sindrome famoso, conocido y deletreado, cantado por voces que se embriagaron por la mezcla de sustancias químicas que no dejan ver, y solo nos encierran en el circulo de la mirada ajena. Es quizá este cosquilleo, los cientos de mariposas cuyas alas revolotean en mi panza en este momento. O seran las 2 tazas de café que tome hace poco. Que fuerza extraña es aquella que me hace sonreir al vacio, que dulzura siento en mis labios al pensar en ti... Cual es tu canción que ha dibujado en mis labios la mejor de mis sonrisas. Y las pupilas dilatadas... Lo reconozco...el virus llego hasta mi, no hay vacunas, no hubieron anticuerpos, ni barreras para evitarlo.. Estoy enamorada. Mas que enamorada, estoy comprometida con la promesa de esperanza, con la ternura del susurro de esperar por ti. De verte sin mirarte y oirte sin escucharte. Que mas da..si estas o no estas...que mas da si la gente no te ve...si encuetran increible, gracioso, ingenuo... Tus manos sostienen la mias... Si...mi diagnostico es AMOR. AMOR POR TI.
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