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Administra tu Memoria
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By:
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montoyadan
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Mood:
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bendecido
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Date:
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06/07/2008 08:05:23
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Music:
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None
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Génesis 41:51-52
Y llamó José el nombre del primogénito, Manasés; porque dijo: Dios me
hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre. Y llamó el
nombre del segundo, Efraín; porque dijo: Dios me hizo fructificar en la
tierra de mi aflicción.
José
contó con la bendición de Dios todo lo que hacía prosperaba y tuvo que
tomar la decisión de olvidar cosas de su vida para que no dañaran su
futuro, por eso es importante aprender a administrar nuestros
recuerdos. Las personas que recuerdan malos momentos son personas que
les cuesta avanzar en la vida.
En
un álbum de fotos se guardan recuerdos de buenos momentos, no de malos,
de la misma forma deberíamos permitir que en nuestra memoria se graben
los momentos buenos y olvidar los malos para seguir adelante.
El
mejor jugador de golf del mundo dio una conferencia de este deporte y
dijo: “En el último hoyo de un campeonato jamás fallo un tiro de tres
pies” entonces un hombre levantó la mano y le dijo: “Disculpe que lo
contradiga, sé que es el mejor jugador del mundo, pero yo lo vi en
Inglaterra fallar un tiro a menos de un pie” el jugador se lo negó y
volvió a repetirle “usted falló y lo tengo filmado” entonces el jugador
volvió a responderle y le dijo “nadie puede saber mejor que yo porque
yo lo tiré”. Al final de la conferencia el hombre estaba molesto y
habló con un amigo que era psicólogo de deportistas profesionales y le
dijo que cómo era posible que el jugador hubiera negado la falla si él
lo había visto fallar, el psicólogo le dijo que los jugadores
profesionales no es que nunca fallen, es que nunca lo recuerdan porque
la próxima vez que jueguen puede recordar el fallo y eso los puede
hacer perder.
No
se puede restaurar una relación y salir adelante en la vida si
constantemente se está recordando las faltas que alguien más cometió
contra usted o las faltas que usted cometió en contra de alguien.
Isaías 43:25 Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.
Dios
nos recomienda hacer lo que él hace, él también trabaja con su memoria,
él no recuerda malos momentos, él dice “Yo soy el que borro tus
rebeliones por amor de mí mismo”. Cuando Dios te perdona no sólo lo
hace por ti sino por amor a él. Cuando perdonas a alguien debes
hacerlo por amor a la persona y por amor a ti, debes perdonar para
poder conservar una relación. Dios te perdona porque quiere continuar
contigo, no quiere separarse de ti. Dios se ama tanto que está
dispuesto al olvidar lo que has hecho con tal de no martirizarse a él
mismo, los malos recuerdos atormentan. Si Dios decide olvidar,
nosotros también debemos hacerlo.
Hice
una prueba de cómo los recuerdos influyen en nuestro cuerpo, estaba
haciendo ejercicios cardiovasculares y empecé a pensar en cosas buenas
de pronto una sonrisa en los labios, hice los ejercicios con más
energía y rapidez, luego empecé a pensar en cosas malas que he pasado y
la presión arterial empezó a bajar, parece que si hay una conexión
entre nuestros pensamientos y nuestra reacción física.
Aprenda
a administrar su memoria, cuando esté pasando por momentos malos piense
en lo bueno y la paz llegará, la paz de Dios está asociada a nuestros
pensamientos.
El
Capítulo 11 del Libro de Hebreos, es un Capítulo de recuerdos, Dios
recuerda a Abraham por su fe, a Sara que siendo estéril tuvo un hijo,
recuerda la fe de Jacob, la ofrenda de Abel, recuerda a Noé que por fe
construyó el arca y se salvó toda su familia, a Moisés que en lugar de
poner su mirada en las riquezas de Faraón la puso en el Invisible,
recuerda la fe de David, de Gedeón, Dios recuerda la fe de Sansón, no
recordó lo malo que hizo.
Voy
a demostrarles bíblicamente como Dios sí se olvida de los pecados, en
Hebreos 11 no habla de lo malo que los hombres hicieron, todos sabemos
que David pecó, se acostó con una mujer que no era de él, mandó al
esposo a la batalla para que muriera, Abraham quiso entregar a su
esposa como hermana a un rey. Sansón descubrió el secreto de su unción
a Dalila, se acostó con rameras, tomó el panal de miel que estaba en el
cuerpo muerto de un león lo cual era inmundo, le sacaron los ojos pero
en el Nuevo Testamento no se encuentra un solo pecado de Sansón
sencillamente porque el Espíritu Santo no lo inspiró, él no puede
recordarse de los pecados porque dice la Escritura “Jamás me acordaré de ellos”. Si
Dios deja atrás los malos momentos, Dios es feliz, nosotros podríamos
hacerlo un poco más feliz, usted es feliz en su familia pero si sus
hijos se portan mejor usted sería un poco más feliz. En lugar de darle
malos momentos al Señor démosle buenos momentos porque esos son los que
él recuerda. En Malaquías dice que hay un libro de memoria de Dios
donde están escritos todos los logros que has tenido, ese es el libro
que el Señor revisa, él revisa los buenos momentos que ha pasado con
nosotros.
Filipenses 3:12-14
No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo,
por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo
Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una
cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a
lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo
llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
Debes
alcanzar aquello para lo que fuiste alcanzado. Si lo aplicamos a la
vida cotidiana, usted debe terminar el trabajo para el cual lo
contrataron en su empresa, yo tengo claro mi llamado, mi llamado es
ganar este país y los que pueda para Jesucristo, teniendo claro eso
debo de moverme, debo discipular, enviar, debo poner en los medios la
palabra porque teniendo claro para qué me llamaron tengo claro lo que
tengo que hacer. Pablo dice me voy a esforzar para alcanzar aquello
para lo cual fui alcanzado.
Este es un buen año para ordenarnos, si quiere que este sea un buen año debe olvidar lo malo que ha pasado.
Hay tres frases que aplico a mi vida que han colaborado a que sea feliz:
- “Cero complicaciones” - no complique las cosas.
- “Ya pasó”
- “Hay mejores cosas de que hablar” - Converse cosas buenas
Salmo 103: 1-5
Bendice, alma mía, a J(oleole)
emanová, Y bendiga todo mi ser su santo
nombre. Bendice, alma mía, a J(oleole)
emanová, y no olvides ninguno de sus
beneficios. El
es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus
dolencias; El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de
favores y misericordias; El que sacia de bien tu boca De modo que
te rejuvenezcas como el águila.
Dios
perdona, sana, rescata, corona, sacia, está hablando en tiempo
presente, no en pasado, el tiempo en el que estas palabras están
conjugadas es “estado actual de acción, algo que se está haciendo
constantemente”. El no es el que te perdonó, es el que te sigue
perdonando; no es el que te sanó, es el que te sigue sanando; no es el
que te rescató es el que te sigue rescatando, el que te sigue
bendiciendo.
La
palabra rejuvenecer quiere decir renovar o reparar, el águila se repara
cuando se arranca las plumas, cuando se rompe el pico contra la roca
porque sabe que si no lo hace puede morir, sangra, pero lo logra, se
rejuvenece, por eso José dijo: “Mi segundo hijo se llama Efraín porque
Dios me ha hecho fructificar en medio de mi aflicción”.
Usted puede ver las aflicciones como algo dañino o como algo de donde se puede resurgir, novar, rejuvenecer.
Salmo 103:2 Bendice, alma mía, a J(oleole)
emanová, no olvides ninguno de sus beneficios.
Hay
dos formas de aplicar el verbo “olvidar” una tiene que ver con el
pasado “Olvídate de todo el trabajo y sufrimiento de tu pasado” pero
nosotros no podemos movernos hacia adelante si nos olvidamos de otras
cosas.
En
este versículo dice que no te olvides sus beneficios, normalmente los
beneficios acompañan a algo más, si compras un celular obtendrás los
beneficios que la compañía te ofrece, “Bendice alma mía a J(oleole)
emanová y no olvides ninguno de sus beneficios”
no puede tener los beneficios de un celular sin comprar el celular,
usted no puede tener los beneficios de J(oleole)
emanová sin tenerlo a El, pero
todos los que lo tenemos no olvidemos de sus beneficios, junto con él
viene un paquete completo, si me voy a mover este año hacia adelante
voy a olvidar los malos momentos pero me voy a recordar de lo que
tengo, tengo un Dios, tengo un Señor que junto con su vida me dio sus
beneficios.
Cada
día que camines camínalo en la certeza y en la fe de que tienes
beneficios que recordarte, debes levantarte cada día y decir “Alma mía
no te olvides que él es el que hoy te sana, el que hoy te corona, el
que hoy te rescata”. Por qué ver lo que perdiste si tienes beneficios
para HOY. No le reste poder a lo que Dios tiene, úselo, alégrese y
gócese en el día que Dios hizo para usted.
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