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ARRASTRADOS POR TORRENTES IRRESISTIBLES
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By:
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lalito8888
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Mood:
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contento
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Date:
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05/03/2007 18:20:59
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Music:
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None
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Fueron treinta kilómetros de carrera, treinta kilómetros en los que el convoy de carga corrió normalmente. Los maquinistas se limitaban a mirar de cuando en cuando los controles y atisbar las vÃas por rutina. De pronto les llegó el mensaje: el tren. Hay un auto debajo de un vagón. Bajo las ruedas habÃa un pequeño Volkswagen, enrollado como un pliego de papel; dentro del auto habÃa dos jóvenes completamente destrozados. El tren los habÃa arrastrado a lo largo de treinta kilómetros. Fue impresionante y conmovedor el hallazgo de los jóvenes. Antes de llegar a ese triste final, ambos habÃan sido arrastrados en la vida por otros factores. Su muerte fue casi inevitable. Primero habÃan sido arrastrados del hogar a temprana edad por la corriente que arrastra a una buena parte de la juventud: la desobediencia a los padres y el ansia de una vida de libertinaje. Después los habÃan arrastrado el alcohol y las drogas, que también llevaban en el auto. Al final los habÃa arrastrado la locura de ganarle una carrera al tren. El tren llegó primero al cruce de las vÃas, y el pequeño auto se metió debajo de las ruedas de hierro. No fue necesario nada más. El auto y sus ocupantes fueron arrollados por el tren. Al principio el licor y las drogas son un hilo de agua que corre mansamente, produciendo cierto placer y euforia. Pero poco después se convierten en un arroyo tumultuoso, hasta que se vuelven un torrente irresistible y terminan siendo un mar donde todo naufraga: la conciencia, la inteligencia, la moral y la vida misma. puede detener ese irresistible torrente? puede frenar esa loca carrera? Ha cobrado ya muchas vÃctimas jóvenes. sabe cuántas veces estos adolescentes no habrÃan hecho angustiosamente esas preguntas, y cuántas veces habrÃan rogado: este mundo loco, que quiero bajarme! Por eso hay que volver a preguntar: puede librar a una persona de esa esclavitud del vicio, del alcohol, de las drogas? En medio de esa furiosa corriente hay un remanso de paz y de calma. Ese remanso es Jesucristo. ¬°l dijo: paz les dejo; mi paz les doy. Yo no se la doy a ustedes como la da el mundo. No se angustien ni se acobarden (Juan 14:27). Quien encuentra a Cristo encuentra la paz. ¬°l está a nuestro lado ahora mismo.
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