Bendiciones! Como estas! Login or Signup Chat en Vivo | Abrir Messenger | Agregar | Ayuda
 
MENU:    
 

CRECIMIENTO CRISTIANO (es de un libro de Luis Palau)

la_tana_75
By: la_tana
Mood: no se
Date: 05/25/2007 14:38:15
Music: andy hunter (como siempre)


Tres etapas de la vida cristiana

 Al fi nalizar un retiro de pastores y líderes en un paíslatinoamericano, un predicador se acercó a mí en tonourgente, más bien de desesperación:--Mire Palau—me dijo--, no es que yo haya fracasadoen el terreno moral ni en mi pastorado. Sin embargo,docenas de veces me he sentido al borde de un precipicioespiritual. por qué? Pues porque tengo tentaciones(tanto de orden personal como ministerial) que a menudome resultan insoportables.--Hermano Palau—continuó diciendo este pastor--, ustedacaba de hablar sobre el secreto de una vida de victoria,y pareciera que usted en realidad lo ha descubierto. Leruego que me diga con franqueza a qué se deben misdebilidades y cómo puedo encontrar gozo, satisfacción y victoria en todos los aspectos de mi vida.Este es sólo un ejemplo de las muchas cartas que nosllegan y de las tantas conversaciones y consultas que recibimossobre esta cuestión. No creo que exista cristianoalguno que no desee vivir maduramente en Jesucristo.Durante nuestros años de ministerio hemos hablado yaconsejado a millares de personas de ambos sexos, detoda nacionalidad, posición social, profesión y de todaslas edades. Por eso nos pareció apropiado escribir estaspáginas, donde haré mención de las tres etapas normalesque experimenta todo cristiano en su crecimiento y maduraciónen amistad con Dios.El pasaje bíblico clave ha de ser 1 Juan 2:12-17. Veamoslo que nos dice:“Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecadosos han sido perdonados por su nombre. Os escriboa vosotros, padres, porque conocéis al que es desde elprincipio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéisvencido al maligno. Os escribo a vosotros, hijitos, porquehabéis conocido al Padre. Os he escrito a vosotros, padres,porque habéis conocido al que es desde el principio.Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y laPalabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencidoal maligno. No améis al mundo, ni las cosas que estánen el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padreno está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, losdeseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloriade la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y elmundo pasa, y sus deseos pero el que hace la voluntad deDios permanece para siempre.â€ÝAquí están delineadas las tres etapas de la vida del creyenteen el Señor Jesús.La primera es la etapa de la niñez espiritual, mencionadaen el versículo 12: “Os escribo a vosotros hijitosâ€Ý. Lasegunda etapa, la adolescencia espiritual, se advierte enel versículo 13b: “Os escribo a vosotros, jóvenesâ€Ý. Y latercera es la de la madurez espiritual, tal como se apreciaen el versículo 14: “Os he escrito a vosotros, padresâ€Ý.Ahora bien, es importante destacar que estas etapas nosiempre coinciden con la edad física. Por ejemplo, unapersona puede convertirse a los 40 años de edad y, porlo tanto, ser un niño espiritual. Un joven de 20 años queconoce al Señor desde niño, puede estar cerca de la madurezespiritual. Por otra parte, alguien puede tener variasdécadas dentro de la familia de Dios y, sin embargo, sertodavía un adolescente espiritual. hermanosen nuestras iglesias aún son niñitos que deben tomar sualimento con biberón, pues no han probado otra cosa queno sea leche! Por otra parte, hay creyentes que en ocho odiez años han nacido en la familia de Dios, vivido su niñez,superado su adolescencia espiritual, y se comportancomo adultos en el Señor Jesucristo.Al considerar el pasaje de 1 Juan, sacará usted el máximode provecho si al mismo tiempo se hace las siguientespreguntas: “En qué estado de desarrollo espiritual meencuentro? son las marcas y características deuna vida de madurez espiritual en Cristo?ââ‚¬Ý Examínese ypruebe su ser interior para comprobar el estado de desarrolloespiritual en su vida cristiana.TRES CARACTERISTICAS PRINCIPALESUna de las características más sobresalientes de la niñezespiritual es la imitación. Soy padre de cuatro hijos, ydesde que eran pequeños me agradaba referirme a ellosen las ilustraciones de mis mensajes. Recuerdo que cuandolos mayores –que son gemelos—no pasaban los tresaños de edad, en las mañanas los sacábamos de sus cunasy ellos venían corriendo hacia donde me encontraba yo.Cuando ante sus ojos escrutadores usaba la máquina deafeitar, indicaban que ellos también querían ser afeitados.Si no les daba ese gusto, tironeaban de mis pantaloneshasta que les acercaba la rasuradora a la carita. Por supuestoque ni siquiera los tocaba con la máquina, peroles agradaba machismo sentirse hombrecitos al haber “lomismo que papáâ€Ý. no es verdad que como cristianosmuchos son aún lo bastante niños como para dedicarseexclusivamente a imitar a los demás?La característica de la adolescencia espiritual es la turbulencia.Este es un período de transición, lucha, debate,interrogantes, discusiones, antagonismos. Un tiempo degrandes cambios. Por cierto que quienes entran en estaetapa no se comportan como niños. Como desean actuaren forma totalmente independiente, van al otro extremo.Antes imitaban, ahora se rebelan contra todo, a veceshasta sabiendo que están equivocados.Por último, la madurez espiritual tiene como característicael descanso, en el más amplio sentido de la palabra.El adulto no imita pues no es niño; tampoco es rebelde niextremista ni opuesto a todo sólo por diversión o porquesí, como un adolescente. Por el contrario, habiendo llegadoa la madurez, ha desarrollado convicciones propiasy por eso se comporta con probidad y responsabilidad.DESCRIPCION DE LAS ETAPASEl apóstol Juan en su primera carta llama a los niños “Hijitosâ€Ý,y dice que los “hijitosââ‚¬Ý saben que sus pecados hansido perdonados en el nombre del Señor Jesús, y sabenademás que Dios es su Padre. Esta es la característica delniño espiritual, el nuevo creyente que tiene lo que en ellibro de Apocalipsis se describe como “el primer amorâ€Ý(2:4). Sabe que sus pecados han sido perdonados y sesiente feliz porque conoce a su Padre. No le interesa otracosa que saber que pertenece a la familia de Dios.Es lo que sucede con los hijos—especialmente cuandoson pequeños. Sólo les interesa saber que sus padres losaman, que están en su hogar, que los cuidan, que recibencomida cuando tienen hambre, que cuando están enfermosalguien vela por ellos. Son niños y están encantadosde ser parte de la familia y disfrutar a papá y mamá.Tal vez como cristiano recuerde usted los días en quenada en el mundo parecía tener demasiada importanciaporque habíamos llegado a saber que nuestros pecadosestaban perdonados, conocíamos al Padre, y eso bastaba.Esto es, precisamente, lo que debe suceder cuandoalguien nace a la familia de Dios, cuando es un “hijitoâ€Ýrecién nacido.Con respecto a la adolescencia espiritual, el apóstolJuan se refi ere a los “jóvenesââ‚¬Ý y agrega: “Porque habéisvencido al maligno...Sois fuertes, y la Palabra de Diospermanece en vosotrosââ‚¬Ý (vv 13,14). Al hablar de venceral maligno, se da idea de batalla, de turbulencia. Se estáhaciendo la descripción del adolescente en Cristo, quepor luchar y pelear es un ser turbulento.En el tercer caso, a los maduros espirituales Juan losllama “padresâ€Ý, y la única descripción que de ellos hacees: “Conocéis al que es desde el principioâ€Ý. Utiliza lamisma expresión tanto en el versículo 13 como luego enel 14. Pero en este caso “conocerââ‚¬Ý es más que conocera Dios como Padre (recordar que los niños siempre estánpensando en la característica paternal de Dios). Los“padresââ‚¬Ý o adultos espirituales tienen un conocimiento deDios en la profundidad de su Persona; lo conocen comoel Eterno, el Soberano, el que gobierna el mundo. Es unconocimiento mucho más amplio que el de la niñez, yaque en vez de decir únicamente “El Señor es mi Padreâ€Ý(cosa maravillosa, por cierto), el adulto además exclama:“Grande es Jehová, y digno de suprema alabanzaâ€Ý(Salmo 145:3).EL COMIENZO DE CADA EPOCA comienza cada época en la vida espiritual? comienza?Veamos un pasaje bastante conocido, pero en generalestudiado de manera muy superfi cial:“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, yyo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, yaprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; yhallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugoes fácil, y ligera mi cargaâ€Ý. (Mateo 11:28-30)En estos versículos encontramos las tres etapas mencionadas,niñez, adolescencia y madurez. El comienzo porcierto, es la invitación a aquellos que aún no pertenecenal Señor Jesús: “Venid a mí todos los que estáis trabajadosy cargados, y yo os haré descansar.ââ‚¬Ý Sin embargo,también encontramos cada una de las edades espiritualesya mencionadas. nace una persona a la familia de Dios? Cuandoviene a Cristo por primera vez, le entrega su vida y recibeel perdón divino. Es entonces que se convierte en hijode Dios y se inicia en la niñez espiritual. Como bien loseñaló el apóstol Pablo: “De modo que si alguno está enCristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron: he aquítodas son hechas nuevasââ‚¬Ý (2 Corintios 5:17).Algo realmente interesante del pasaje de Mateo es queel Señor no termina el discurso con este descanso dequienes le reciben en el corazón. En el versículo 29agrega: “Llevad mi yugo sobre vosostrosâ€Ý. Y con esteprincipio nos da la clave de la adolescencia espiritual.Al tiempo de que una persona ha recibido a Cristo en sucorazón, se da cuenta de que necesita más que ser salvo:necesita caminar con Cristo. Es entonces que en obedienciaal Señor “toma el yugoââ‚¬Ý de Jesucristo. Es una referenciaa los labradores de oriente, que araban sus camposcon una yunta de bueyes. Al ir a trabajar, colocaban elyugo sobre cada animal, ligándolos.Creo que el yugo espiritual se trata justamente de eso.Podemos afi rmar que un niño entra en la etapa de adolescenciaespiritual cuando, por así decirlo, se une con Cristopor fe. En ese momento reconoce que no es sufi cienteser salvo sino que además hay que estar unido a Cristopara vivir una vida cristiana normal, fructífera, feliz, detriunfo sobre el pecado, una vida que glorifi que a Dios.Esta segunda etapa de la vida cristiana empieza cuandoun creyente siente la necesidad del poder de Cristo en suvida, se da cuenta de que sólo puede vivir la vida cristianasi se coloca el yugo del Señor, toma su cruz paraseguir a Cristo, y se liga de manera personal y vital alSeñor Jesús.Ahora bien, sucede que con el tiempo también esto llegaa ser insufi ciente. El adolescente espiritual descubre queya no le basta ligarse a Cristo. Hay otra etapa que empezary se pisan los umbrales de la madurez espiritualcuando uno aprende por experiencia la segunda parte delversículo 29: “Aprended de mí, que soy manso y humildede corazón.ââ‚¬Ý El tercer paso, entonces, es aprender deCristo.La marca de un creyente que ha alcanzado madurez esmansedumbre y humildad de corazón. Es por ello queel adulto en Cristo no se arrebata, no pierde la pacienciafácilmente, no trabaja de manera febril para imponer suvoluntad, sino que tiene la mansedumbre—que es frutodel descanso espiritual que Cristo da en el alma. El cristianomaduro sabe que Dios es soberano y está cumpliendosu voluntad, por lo cual no ve la necesidad de imponerla suya. Dicho creyente se hace esta refl exión: “Dios estáen control. Yo con paciencia y humildad puedo caminarcon El y saber que El cumplirá su voluntad. No necesitohablar en la carne, ni obrar en mis fuerzas ni actuar comoun político. Dios gobierna la situación y yo puedo confi aren El, con la certeza de que cuanto menos intervenga yocon mi voluntad e ideas propias, tanto mejorâ€Ý.Es por esto que Dios habla de dos descansos. El primero(“os hará descansarâ€Ý) es el descanso del perdón depecados, pero el segundo (“hallaréis descansoâ€Ý) es el queexperimenta el cristiano cuando se da cuenta de que Dioses soberano en su vida y está a cargo de toda la situación.EL ALIMENTO PARA CADA ETAPA se alimentan estas tres clases de personas?En cuanto al niño, consideremos las palabras del apóstolen 1 Pedro 2:2, “Desead, como niños recién nacidos, laleche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáispara salvaciónâ€Ý.Cuando un niño nace se alimenta con leche, pero en cantidadesmuy pequeñas. Lo mismo sucede con el cristianorecién nacido; debe alimentarse de a poco pues es un bebé espiritual. La leche espiritual son aquellas doctrinassencillas que el nuevo creyente necesita saber cuando seentrega al Señor Jesucristo: que Dios le ama; que la salvaciónes eterna; que la sangre de Cristo limpia de todopecado; que es un hijo de Dios; que el Espíritu Santomora en su corazón; que la Palabra de Dios es alimentoespiritual; que en oración puede comunicarse con el Padrea quien acaba de conocer.A través de mis viajes por distintos países, he observadocon tristeza que en muchas oportunidades en las reunionesde la iglesia el predicador siempre está dando “lecheâ€Ýa la congregación. La leche es buena, pero termina poraburrir. Cuando una persona crece, necesita disminuir lacantidad de leche y comenzar a ingerir alimento sólido.Pareciera que en nuestro continente la mayoría de loscristianos fueran niños espirituales, pues leche es prácticamentelo único que reciben por comida.Llega un momento en que hay que pasar al segundo tipode alimento, aquel del que se nutre el adolescente espiritual:“Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo yda vida al mundo. Le dijeron: Señor, danos siempre estepan. Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene,nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrásed jamás.ââ‚¬Ý (Juan 6:33-35)Cuando una persona ya se ha alimentado con las verdadesbásicas de la Escritura, hay que empezar a alimentarlocon pan espiritual, es decir Cristo mismo. Quienenseña al nuevo creyente la doctrina sencilla y básica,luego tiene que empezar a darle más acerca de la personade Cristo. Hay que dar pan. Hay que avanzar. Cuando enPalestina los discípulos del Señor estaban frente a la multitudy trataron de “lavarse las manosââ‚¬Ý en vez de buscaruna solución cuando hubo que proveer alimento, Jesúsles dijo: “Dadle vosotros de comerâ€Ý.El pan espiritual es hablar de la persona de Cristo. Creoque tenemos que estudiar más a fondo toda la Biblia,tenemos que leer más el Pentateuco y compararlo con elNuevo Testamento. Creo que los libros de Génesis, Exodoy Levítico son los que más iluminan sobre lo que es lapersona y obra de Cristo.Si no dejamos de dar leche y comenzamos a dar pan,nuestros niños espirituales seguirán siendo niños raquíticosy no podrán iniciar su adolescencia. el adulto? Veamos las palabras de Hebreos 5:13-14.“Porque todo aquel que toma sólo leche, no está acostumbradoa la palabra de justicia, porque es niño. Peroel alimento sólido es para los adultos, los cuales por lapráctica tienen los sentidos ejercitados para discernir elbien y el mal.ââ‚¬Ý (BLA)El alimento sólido, entonces, es aquello que uno disfrutacuando quiere comprender más de la persona de Dios,cuando uno no está satisfecho con conocer sólo algunasverdades de Cristo sino que uno quiere conocer al Señormás íntimamente. â€œPorque quiero que sepáis qué gran lucha tengo porvosotros y por los que están en Laodicea, y por todos losque no me han visto en persona, para que sean alentadossus corazones, y unidos en amor, alcancen todas lasriquezas que proceden de una plena seguridad de comprensión,resultando en un verdadero conocimiento delmisterio de Dios, es decir Cristo, en quien están escondidostodos los tesoros de la sabiduría y del conocimientoâ€Ý.(Colosenses 2:1-3 BLA)El peligro para muchos jóvenes y adolescentes espiritualeses que quieren hablar, por ejemplo, de la predestinación,cuando aún no han comido sufi ciente pan espiritual.La consecuencia es que, lógicamente, se indigestan,no la entienden. Aunque alguien sea capaz de explicarlescon claridad esa verdad de Dios, no la alcanzan a comprendery se rebelan pues les parece que si no lo entiendenen ese momento, entonces nunca lo podrán entender.Recuerdo que cuando yo era muchachito fuimos un díaa escuchar a un destacado predicador y misionero quehabía venido de visita a nuestra iglesia. Todos estábamosenfurecidos porque no podíamos comprender este temade la predestinación. Llenos de rebeldía nos dijimos: “Vamosa ametrallar a preguntas al predicador para que nosexplique esta cuestión.ââ‚¬Ý Sin embargo, cuando tratamosde hacerlo, él nos dijo cordialmente: “Muchachos, no lesexplicaré este asunto ahora.ââ‚¬Ý Lo creímos un cobarde, yhasta llegamos a suponer que tal vez ni siquiera él mismocomprendía el tema. Pero antes de que nos marcháramoseste predicador nos advirtió: “Cuando ustedes crezcanen la fe del Señor, El les enseñará y les abrirá el entendimientoâ€Ý.Lo que sucedía era que este sabio ancianotemeroso de Dios, era consciente de que un niño o unadolescente espiritual no pueden comprender temas deadultos en la fe.Cuando una criatura de dos o tres años tiene un hermanitoy va a visitarlo al hospital, quiere saber cómo llegóallí. Hay que hablarle con mucho cuidado y sabiduríapues su mente infantil no puede llegar a comprenderhechos que deberá ir sabiendo a medida que crezca. Yahabrá tiempo para todos los detalles y todos los hechos.El conocimiento tiene que ser gradual. De la mismamanera, cuando crecemos en la fe y llegamos a la madurez,las cosas van haciéndose más claras sin necesidadde luchar ni discutir, porque de manera gradual y dosifi -cada vamos conociendo a Dios en la profundidad de suPersona.Hay que esperar a la madurez para el alimento sólido,pero cuando llega el tiempo adecuado para tomarlo, nutritivo resulta!LA EFECTIVIDAD EN CADA ETAPAVeamos ahora la efectividad de cada grupo. En la paráboladel sembrador de Mateo 13, el Señor nos dice que haycuatro clases de corazones, pero que fi nalmente hay unsolo grupo de personas que da fruto. En Mateo 13:23leemos: “Mas el que fue sembrado en buena tierra, éstees el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y producea ciento, a sesenta y a treinta por uno.â€ÝEl niño espiritual aunque es niño produce fruto para elSeñor porque es un hijo de Dios. El mero hecho de queCristo vive en él como Salvador es, en sí, un fruto. Lapresencia de Cristo ha hecho algo en él, pero aunque hayfruto, aún no es satisfactorio. Produce un 30%.Cuando el niño espiritual toma el yugo de Cristo y entra ala adolescencia espiritual, empieza a rendir más. Produceun 60%.Más tarde la persona llega a la madurez en Cristo y dafruto al 100%. Esta es mi ambición espiritual, dar fruto alciento por ciento.También en el capítulo 15 de San Juan vemos estas tresmaneras de dar fruto. En este pasaje que habla de la vidy los pámpanos, hallamos la misma verdad en términosmuy similares a los de Mateo 13. “Todo pámpano que enmí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto,lo limpiará, para que lleve más frutoââ‚¬Ý (Juan 15:2). “Yosoy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece enmí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separadosde mí nada podéis hacerââ‚¬Ý (v.5).Cuando en el v.2 dice “todo aquel que lleva frutoâ€Ý, Jesucristose está refi riendo al creyente que produce un 30%.El Señor lo limpiará (es decir lo podará), irá creciendo, setransformará en un adolescente espiritual y llevará másfruto, o sea el 60%.Pero aquí no acaba todo. Bien dice el Señor que su deseoes “que llevéis mucho frutoââ‚¬Ý (v.8), y luego lo aclara aunmás “y vuestro fruto permanezcaââ‚¬Ý (v.16). En un sentidopuede afi rmarse que el cristiano maduro en Cristo producemucho fruto y fruto que permanece, es decir frutoen un 100%--a pesar de que posiblemente no siempretengamos el 100% de productividad.Ahora bien, qué sentido es posible dar fruto al 100%?En el sentido de que adondequiera que va el creyentemaduro en espíritu, todo lo que hace, toca, mira, habla,todo lugar a que asiste, todo produce fruto. La razón esque ese cristiano vive en dependencia de humildad ymansedumbre ante el Señor que mora en su corazón.El adulto en Cristo no se está preguntando continuamente:“Estoy andando con el Señor? lo correcto? he equivocado?ââ‚¬Ý No se lo pregunta todo el tiempoporque sabe que es maduro en Cristo y que, en consecuencia,todo lo que hace es fruto a los ojos del Señor. Elfruto es traer gloria a Dios por estar cumpliendo su voluntad.Por ejemplo, el Señor está produciendo fruto a través demí mientras yo trato con usted este tema. Al estar en mihogar, tal vez tenga que arreglar algún artefacto descompuesto;conversaré con mi esposa, pasaré tiempo con mishijos, me prepararé para dar un mensaje...y en todo habréde producir fruto pues estoy viviendo en la voluntad deDios, quien está obrando a través de mí y estará siendoglorifi cado porque yo cumplo su voluntad.Producir fruto no es sólo ganar almas y conseguir decisiones para Cristo. Quizás por este mito muchos se preocupantanto y de manera exagerada quieren forzar a lagente a tomar una decisión por Jesucristo. Si hay conversiones,entonces dirán: “Eso sí es fruto. almasse han salvado!ââ‚¬Ý las almas ganadas para Dios son partedel fruto, indudablemente, pero no es eso todo el frutodel cristiano. El fruto es la gloria de Dios.Como cristianos tenemos la seguridad de que si andamosy descansamos en el Señor Jesús, todo lo que hacemos(hasta las cosas más insignifi cantes de la vida) está dandofruto para Dios—si es que vivimos en Su voluntad. Elsecreto está en que hagamos lo que Dios quiere.Tres Distintos Conceptos sobre el pecadoEl concepto de pecado para quien es aún infantil en la fe,es el de las apariencias. Es notable que cuando alguien seconvierte a Cristo y tiene oportunidad de dar testimoniode lo que Dios ha hecho en su vida—y esto sucede entodos los países del mundo—todos dicen casi lo mismo.Por lo general es algo así como: “Hermanos, doy graciasa Dios que antes me dedicaba mucho a la bebida, peroahora ya no tomo alcohol. Antes fumaba dos paquetes decigarrillos por día, pero ahora dejé de fumar. Antes mejuntaba con mis amigos e iba a todo tipo de fi estas, peroahora ya no quiero salir tanto. Antes gastaba dinero enjuegos y apuestas, pero ahora he dejado esoâ€Ý.Escuchamos el testimonio, pensando: “Qué bueno queel Señor lo haya librado de esos vicios externos!ââ‚¬Ý Sinembargo hay cristianos que después de treinta años dehaber recibido a Cristo, al tener oportunidad de dar testimonio,se ponen en pie y siguen diciendo: “Hermanos,doy gracias a Dios porque ya no me emborracho ni fumoni juegoâ€Ý. Treinta años y continúan con el mismo testimonio...Otro tal vez dirá: “Yo antes era un religioso muy devoto,pero ya noâ€Ý. ocurrió hace treinta años! No obstante,el hermano todavía es niño en la fe, todavía está ocupadocon cosas externas, y se “gloría en las aparienciasâ€Ý, aldecir del apóstol Pablo.Por otra parte, hay muchos predicadores que desde elpúlpito sólo se preocupan por atacar las apariencias delos cristianos, hablando constantemente en contra de lasmujeres que llevan mucho maquillaje, o los jóvenes decabello largo, o las jovencitas a quienes agrada mucho lamoda, o los hombres que no siempre van a la iglesia consaco y corbata, o los cristianos que van al cine...Es unaseñal de que ni siquiera el pastor ha crecido. Es un niño,y no debiera ocupar el púlpito hasta haber comida panespiritual y haber crecido un poco. Que Dios nos libre delas preocupaciones por lo infantil y nos conceda llegarpronto a la madurez en Cristo.“Cuando yo era niño...pensaba como niño...pero cuandollegué a ser hombre, dejé las cosas de niño,ââ‚¬Ý dice Pabloen 1 Corintios 13:11 (BLA). Está bien que los reciénconvertidos testifi quen que no fuman más, que ya no toman,que ya no tienen la diversión como meta principalo que hayan cambiado en su apariencia externa; pero unavez que ya hemos vivido la vida cristiana por un tiempo,debemos dejar de preocuparnos por niñerías. Seamosadultos en Cristo. Si no lo hacemos, una de las tristesconsecuencias es que la gente dirá: “Ah, ustedes son delos cristianos que no hacen esto ni lo otro y no van aquíni allá..ââ‚¬Ý En realidad yo no quiero ser conocido como uncristiano que no hace sino como un cristiano que disfrutade la vida porque Cristo es su glorioso salvador, un cristianoque goza de comunión con Dios.Hay algunos versículos muy apropiados para este tema:“Si habéis muerto con Cristo a los principios elementalesdel mundo, qué, como si aún vivierais en el mundo,os sometéis a preceptos tales como: no manipules, nigustes, ni toques (todos los cuales se refi eren a cosas destinadasa perecer con el uso) según los preceptos y enseñanzasde los hombres? Tales cosas tienen a la verdad,la apariencia de sabiduría en una religión humana, en lahumillación de sí mismo y en el trato severo del cuerpo,pero carecen de valor alguno contra los apetitos de lacarne.ââ‚¬Ý (Colosenses 2:20-23) BLA).Muy a menudo los hermanos que se ocupan sólo de aparienciasson quienes menos alcanzan a vencer las tentacionesbásicas de la carne.Y es el concepto que el adolescente espiritual tienesobre el pecado? El ha ido más allá de lo externo paraempezar a darse cuenta de que el pecado no consistesimplemente en lo externo. Empieza a darse cuenta deque el pecado brota de adentro, y se mira a sí mismo concuidado. Descubre que el pecado nace de las pasiones desu corazón, que en su alma hay ambición egoísta. Dejapor lo tanto de preocuparse sólo por lo externo y trivial, ydesea tener un lugar visible dentro de la obra de Dios.En muchas ocasiones este adolescente espiritual se hallaluchando contra el sexo y las relaciones sexuales prematrimoniales.Se ha olvidado del cine, del cigarrillo,del mucho maquillaje, de los cuestionamientos pueriles,y empieza a poner su atención en cosas más profundasque la mera superfi cie. Es entonces que resiente la autoridadde los demás, que quiere rechazar lo que considerarestricción arbitraria. (Recordar que todo adolescente esrebelde y turbulento.) Son las primeras señales de hallarseen la adolescencia espiritual.Además se da cuenta de que quiere ser oído, quiere expresarsus opiniones, ser conocido y reconocido. Iniciauna lucha contra los pecados internos, reconoce que loexterno tiene poco valor y da más importancia a alo interior.Comprende un poco más del signifi cado de la vidaespiritual...pero aún no ha llegado a destino.Una persona madura espiritualmente llega a un conceptomaduro del pecado. Ha descubierto que el origen de todopecado es el egoísmo y la altivez de espíritu. Ya ni siquierarecuerda el tiempo en que no iba allá, no tomaba, nohacía esto ni aquello. El tema del sexo ha quedado bajoel control de Cristo; la ambición desmedida ha desaparecido;el deseo de reconocimiento público se ha esfumadoporque Cristo es el Señor de su vida.Podemos darnos cuenta del progreso en la vida cristianacuando dejamos de hablar de los pecados y comenzamosa hablar del pecado. Y el pecado que en mí producelos pecados es que mi “yoââ‚¬Ý se halle fuera del control deCristo. Yo soy mi problema más difícil, pero sé que lasituación se revertirá si dejo que Cristo controle mi “yoâ€Ý.LA COMPRENSION ESPIRITUALDe los tres tipos de personas, el niño espiritual dice:“Cristo es mío, Cristo es mío.ââ‚¬Ý Para él Cristo es unaadquisición un tanto egoísta y está usando a Dios, peroporque es un niño. Los hijos usan a los padres cuando porejemplo lloran para darles a entender que tienen hambre.Saben que si lloran y reclaman lo sufi ciente, el padre o lamadre tendrá que darles de comer.El nuevo creyente siempre está pensando: “Cristo es mío.Dios es mi Padre. El ha prometido darme. Yo quiero. Señor,dame.ââ‚¬Ý Es un niño, y es normal que proceda de estamanera. A todos nos agrada que los hijos vengan a hacernosdistintos pedidos. Para eso están los padres, paraayudar y complacer a los hijos pequeños.Pasemos a la adolescencia. El adolescente espiritual seda cuenta de que necesita a Cristo íntimamente y declara:“Yo no puedo solo. Con Cristo sí podré vencer.ââ‚¬Ý Piensaen términos de que Cristo “está aquíââ‚¬Ý y “yo estoy cercade él. El Señor y yo caminamos juntos.ââ‚¬Ý El adolescenteespiritual sabe que puede pedir ayuda al Señor puescamina junto a El. Se da cuenta de que no puede lucharcontra la tentación por sí solo, por eso vive en función de“Cristo y yoâ€Ý.Pero el que está entrando a la madurez espiritual, se dice:“No ya yo, sino Cristo.ââ‚¬Ý Para el cristiano maduro, el “yoâ€Ýdeja de tener importancia. Ya no dice “Cristo es míoâ€Ý, ni“Cristo y yoâ€Ý. Ni siquiera declara que “El debe crecer yyo menguar.ââ‚¬Ý Sino que afi rma:â€ÝNo ya yo. Cristo vive enmí.â€ÝLa madurez espiritual es el período de la vida en que alcomenzar cada día uno dice: “Tengo este día por delante,pero no soy yo quien tiene que hacerle frente. No yoporque Cristo vive en mí. Viviré confi ando en el Hijo deDios, quien me amó y se entregó a sí mismo por mí, yahora vive en mi ser.â€ÝLAS LUCHAS INTERNASEl niño espiritual lucha con el mundo, pues está sumamenteconsciente del mundo que lo rodea. Uno sabe queun predicador es un niño en la fe cuando siempre hablade mundanalidad y siempre está citando las palabras de1 Juan 2:15, “No améis al mundo ni las cosas que estánen el mundo.ââ‚¬Ý Sucede que como ellos son niños en la fe,suponen que todos los demás también lo son.El adolescente espiritual lucha con la carne. El antídotopara este problema es Dios mismo:â€ÝNo améis al mundo...Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está enél.ââ‚¬Ý Cuando alcance a captar que el Padre le ama demanera sobrenatural, su preocupación por el mundo ensí acabará. La lucha con la carne debe pelearse con unavida en el Espíritu Santo: “Andad en el Espíritu, y nosatisfagáis los deseos de la carneââ‚¬Ý (Gálatas 5:16). Si eladolescente espiritual está luchando por ejemplo contra
















Image hosting by VJ Images Remote Hosting
Integrantes de Liderazgo Juvenil Internacional
Vision Joven | Líderes Juveniles | Otra Onda | Dimensión Juvenil | Editorial Dinámica | Liderazgo Juvenil
Auspicia Editorial Dinámica
Sobre VJ | FAQ | Acuerdo | Privacidad | Tips de Seguridad | Contacta VisionJoven | Publicidad
Powered By Communication Factory, Inc