Y sabemos que por encima de todas estas cosas somos más que vencedores por medio de áquel que nos amó.
No importa lo grande del problema: Dios es la solución
No importa el dolor: Dios es la salud
No importa la angustia: Dios es la calma
No importa la guerra: Dios es la paz..
No importa la muerte: Dios es la vida
No importa lo que suceda en él estamos plenos.