El diablo le tiene miedo a la mujer porque sabe que es su mayor enemigo sobre la faz de la tierra.
“Y pondré enemistad entre ti y la mujer y entre tu simiente y la
simiente de la mujer,” dijo a Satanás. Cuando cayó Adán, cuando cayó
Eva, Dios la agarró contra el diablo, y no le dijo “pondré enemistad
entre ti y el hombre”, sino “entre ti y la mujer”. O sea, por toda la
historia, hasta que seamos llevados a la presencia de Dios, la mujer es
la enemiga número uno del diablo, no el hombre, la mujer. Quienes
vieron la película La Pasión, en un momento ilustra Mel Gibson algo que
no aparece en las Escrituras, eso es su imaginación, del director, del
escritor, del guión, donde va Satanás con un bebé, y le están pegando a
Jesús. Y Satanás mira a Jesús como diciendo “yo cuido a mi bebé, pero
¿dónde está tu Padre?, no hay quién te cuide”. Esta es una ilustración
que no aparece en la Biblia, más sin embargo es válida, es valedera. El
diablo es capaz de hacer algo así, es capaz de decir “negá, negá a tu
Padre; ¿no miras qué buen padre soy yo? Mientras a ti te pegan, yo
cuido al mío”. La otra escena es donde Jesús va caminando con la cruz y
de un lado va el diablo y del otro, María y se van viendo los dos.
La
enemistad no fue entre María y el diablo, sino entre el diablo y la
mujer.
Tú no tienes opción, tú no puedes decir hoy “no soy mujer”, y aunque lo
digas, no va a cambiar nada, sigues siendo mujer, y si sigues siendo
mujer, tú sigues siendo la enemiga número uno del diablo, y él aunque
tú no lo creas, sabe que sigues siendo la enemiga número uno de él.
El
diablo le tiene miedo a la mujer, aunque no lo creas, un poco más que
al mismo hombre, y te voy a explicar ahora por qué:
1. Porque el mismo Dios dijo que eran enemigos.
2. Porque la mujer es capaz de hacer que un hombre sea más poderoso de
lo que es normalmente. Yo soy un peligro para el diablo, pero debido a
que es mi esposa y cumple con los principios de la Palabra de una
mujer para conmigo, entonces soy doblemente peligroso, o más porque
dice la Biblia que uno hará correr a mil y dos harán correr a diez mil.
Cuando se habla de dos en el libro de Eclesiastés, se empieza a decir
“dos son mejor que uno, porque tienen mejor paga de su salario, dos son
mejor que uno porque si uno tuviere frío el otro lo calentará, dormirán
juntos, y aunque esto se puede dar entre hombres sin que sean
homosexuales en medio de la niebla y el frío, es obvio que se da entre
hombre y mujer y está hablando de hombre y mujer en el contexto. ¿Por
qué la mujer es más peligrosa? Porque la mujer ve más allá del
potencial que puede dar. Yo sin mujer, soy peligroso para el diablo,
pero con mujer, soy más peligroso, porque la Biblia dice que la mujer
es ayuda idónea del hombre. El diablo sabe que el hermano le hace
daño, pero resulta que ahora tiene una ayuda, por eso es que para hacer
caer al hombre, el diablo usó como su ayuda a la mujer también. El
sabía que si agarraba a la mujer, podía hacer caer al hombre; pero si
agarraba al hombre, no podía hacer caer a la mujer, con la mujer podía
hacer caer a los dos, por la influencia poderosa que tiene la mujer.
El hombre tiene poder y autoridad, la mujer tiene influencia y ésta es
más poderosa que la autoridad. Tanto sabía eso que usó a Dalila para
traerse abajo a Sansón, pero el diablo sabe que Dios sabe eso también
porque El es el Creador de la mujer. “Te haré ayuda idónea,” le dijo,
por eso es que Israel conquista Jericó, gracias a que una mujer usada
por Dios escondió a los espías. Quiere decir que el diablo y Dios
compiten por la mujer, porque saben que si toman a la mujer, cualquiera
de los dos, también tomaron al hombre, por eso es que Pablo dice “no
dejo que ninguna mujer ejerza dominio sobre el hombre”. No sobre los
hombres, sino sobre el hombre. ¿Qué hombre? el suyo. Por eso yo no dejo
que ninguna mujer enseñe ni tenga dominio sobre el hombre. ¿No enseñe a
qué hombre? A ese mismo hombre sobre el cual podría tener dominio,
¿sobre qué hombre podrías tener dominio fácilmente? Tus hijos, vas a
ejercer dominio sobre tus hijos, eso es valedero; lo no valedero es
ejercer dominio sobre tu hombre, porque por una mujer entró el pecado.
Si estás ejerciendo el dominio sobre tu hombre, el diablo te ataca más
que si no lo haces. La sujeción es una defensa en tu vida porque si no,
él sabe que te puede influenciar para influenciar al hombre. Eva no usó
autoridad, usó influencia para que Adán comiera del fruto. Medita un
poco… ¿no es cierto que cuando tú quieres que tu marido haga algo, usas
tu influencia, usas tu poder de seducción? Las mujeres son tan
seductoras que hicieron que ángeles del cielo bajaran a acostarse con
ellas. Nosotros no tenemos tanto poder de seducción.
Esa influencia no la puedes negar, porque ya está en ti puesta, es ir
contra tu naturaleza. Pero ese poder de influencia que tienes debes
usarlo para influenciar para bien, tiene tanta influencia la mujer que
le dice el apóstol Pedro “ustedes mujeres estén sujetas a sus maridos y
con su conducta y conversación ganen al perdido”. Pedro no se lo dijo
al hombre, se lo dijo a la mujer, quiere decir que la mujer debe ser la
más activa en un mover de evangelismo y la mujer debería ser la persona
más usada en nuestro mover celular. Pedro no les dice a los hombres
“ganen al mundo”. ¿A quién se lo dijo? A las mujeres, las iglesias
están llenas de mujeres, pero no activas. En cada una de ustedes hay
multitudes. Cuando Abraham y Sara iban a tener a Isaac, ¿con quién tuvo
que tratar más Dios? Fue con Abraham. Sara cometió un error en decirle
que se acostara con la criada, pero con él fue que tuvieron que tratar
para que agarrara la onda de que iba a tener un hijo, fue con Abraham.
La iglesia de todo el mundo ha relegado a la mujer, la ha puesto a un
lado, ni siquiera a un lado, la ha puesto abajo, sin tener
discernimiento que el elemento más peligroso de nuestro ejército lo
estamos poniendo a sentarse sólo a oír.
El diablo le tiene miedo a la mujer porque sabe que es su mayor enemigo
sobre la faz de la tierra. Siendo su mayor enemigo, tratará de
influenciarlas para que echen a perder al hombre. La sociedad siempre
ha tenido hombres que se han acostado con otra mujer que no sea su
esposa, pero cuando la mujer entró a la liberación femenina, la
sociedad se arruinó o ¿yo estoy equivocado? Porque fue usada para
desestabilizar a la familia. Cuando hay una separación matrimonial, la
que logra mantener la estabilidad emocional con los hijos es la mujer,
la mujer tiende a la estabilidad. El problema no es si el diablo está
usando a la mujer, el problema es que no estamos dejando que Dios las
use.
1 Timoteo 2:15 ¿Por qué el diablo le tiene miedo a la mujer? En esta
parte de la Escritura, dice que engendres hijos. Se refiere a lo
espiritual no a lo natural, porque los hijos naturales se conciben. 1
Timoteo 2:11 Aunque usted no lo crea, a la hora de aprender, la mujer
hace más silencio que el hombre. 1 Timoteo 2:12 ¿Sobre qué hombre no
puede ejercer dominio la mujer? Sobre el tuyo. Originalmente, la mujer
no nació sujeta al marido la sujetaron después por lo que hizo. I
Timoteo 12:13 ¿Por qué Satanás engañó a la mujer y no al hombre? Porque
sabe que ustedes son capaces de levantar al hombre y ser la ayuda
idónea, y volverlo el mejor hombre del mundo o traérselo al suelo. Sé
que la salvación es por gracia, pero por qué dice que la mujer se
salvará engendrando hijos, porque no es opción dar a luz hijos
espirituales para la mujer. La realización más grande de ustedes las
mujeres que ahora están en la gracia es engendrar hijos. Quiere decir,
que lo opuesto a lo que se siente ser la persona o el ser que fue usado
para hacer caer a la humanidad, te va hacer sentir el Espíritu Santo,
cuando engendres hijos en la fe. Te vas a sentir totalmente realizada,
totalmente restaurada como mujer. Fuiste hija de Eva, mas la Biblia
dice que ahora eres hija de Sara, ni lo sabían ¿verdad? Vayamos a 1
Pedro 3. Son peligrosas porque: 1. Son enemigas del diablo, digan: “Yo
soy la enemiga número uno del diablo”.
Cuando la mujer empieza a orar, ayunar e interceder, el diablo dice
“aquí se puso la cosa seria”. Usted ¿por qué cree que la mujer empezó a
reclamar su lugar en la sociedad? Usted cree que no fue el diablo y las
tinieblas que le dijeron “¿qué es lo que quieres? Un tu lugarcito; ¿qué
más quieres? Salir de tu hogar y abandonarlo, no le pongas atención no
es abandono, es autorrealización la que necesitas, lo que necesitas son
cinco títulos y una empresa, yo te las doy con tal de que me dejes
tranquilo y no tengas tiempo para engendrar hijos en la fe ni para
estorbar mis obras, ándate a trabajar a todas partes, pero no cuides a
los niños para que no usen drogas, apártate yo te doy lo que pidas
mujer nada más no pelees conmigo”. Porque el diablo sabe que si te
pones a pelear con él sus victorias están contadas.
Oiga esto que dice la Palabra de Dios: “para que también los que creen
a la Palabra sean ganados sin palabra por la conducta de la mujer, la
clave de la salvación de la gente está en la mujer. ¿Sí o no? Escucha
esto, no que no te pongas peinados ostentosos, vestidos lujosos y
adornos de oro, no que no te los pongas, sino que no sustituyan el
atavío del corazón, el incorruptible ornato de un espíritu afable y
apacible que es de gran estima delante de Dios, estando sujetas a sus
maridos esperaban su conversión. La mujer que quiere ver a su marido
convertirse rápido tenga un espíritu afable y apacible, esté sujeta a
él y espere en Dios. Tú lo verás, la genética espiritual de Eva ya no
está en ti, sino la genética espiritual de Sara. Las que se comportan
con la genética espiritual de Eva que se callen, y a las que se
comportan con la genética espiritual de Sara Dios les dice cómo Abraham
oye a su mujer. Levanta las manos y di: “Yo soy libre de la genética
espiritual de Eva, la Biblia dice que soy hija de Sara, amén”.
De ti se puede levantar un Isaac, las generaciones de una nueva nación
en Cristo Jesús acá en Guatemala o dondequiera que me estén viendo,
porque si Dios va a levantar una nación dentro de esta misma nación,
Dios necesitará mujeres hijas de Sara, no mujeres hijas de Eva. Si tú
aceptas que esta es tu nueva naturaleza, te será más fácil ser sujeta a
tu marido porque eres hija de Sara. Las células de mujeres tienen que
ser las más grandes de esta iglesia y las que se reproduzcan más rápido
el próximo año. La red entera de mujeres, levante las manos y diga:
“Soy peligrosa porque soy la enemiga número uno del diablo, porque fui
destinada a engendrar hijos en la fe”.
Razón 3. Proverbios 31. Créanme que mi ministerio, vida, unción y todo
lo que ven que tengo no sería lo mismo sin Sonia. ¿Saben por qué
incluso las mujeres desprecian a las pastoras? Porque es reflejo del
auto desprecio que tienen, pero cuando usted sabe que es importante,
peligrosa, llamada por Dios, usted honra a su pastora, porque allí va
estar el reflejo suyo. Eres ayuda de un hombre, puedes hacer que un
hombre vaya más allá de lo que normalmente puede ir, puedes engendrar
hijos en la fe. Di: “Rey, Gobierno”. ¿Quién hizo realmente de Lemuel un
rey? Fue la mamá, porque la mujer es la enemiga número uno del diablo,
puede engendrar hijos en la fe, pero además puede hacer de los hijos de
la carne hombres que pueden estar en la presidencia del país.
Y si
pueden hacer hombres así, pueden hacer hombres que puedan estar en
todas partes.
Si una mujer con profecía puede hacer que un hombre llegue a ser un
buen rey, usted con profecía puede hacer que su hijo sea un buen
arquitecto, ingeniero, doctor, maestro profeta. Tus palabras han
llevado a algún destino a tus hijos, todos los grandes predicadores del
mundo de segunda y tercera generación aunque hablen del buen ejemplo
que el padre les dio, hablan del consejo, amor, la ternura, las
palabras, el cuidado que la madre les dio. Si tú estás pensando que
eres madre soltera o eres divorciada o viuda y estás sola con tus
hijos, ¿cuál es la queja? Si grandes hombres en el mundo son producto
sólo de la educación de la madres, son peligrosas porque no sólo pueden
engendrar hijos en el espíritu, pueden levantar hombres y mujeres de
provecho de sus propios hijos. Di de nuevo: “Soy peligrosa”.
Lucas 8. Mujer ocupa el lugar que hoy ocupas en la sociedad; si eres
gerente, sélo; si eres empresaria, sélo; abogada, pero que el diablo
sepa que ocupando cualquier posición, tú no vas a descuidar lo
primordial que es ser enemiga de él. ¿Por qué le digo que pueden ocupar
los lugares en la sociedad? Por lo que dice en Lucas 8. La mujer es
peligrosa para el diablo porque es capaz de reunir finanzas para el
reino de Dios. Jesús iba y venía y las mujeres sostenían sus viajes con
sus apóstoles. El diablo con razón quiere eliminar tu economía y que
existan deudas, porque si alguna persona es desprendida y siembra para
que la obra de Dios avance, es la mujer. Di: “Soy sumamente peligrosa,”
Lucas 13. La mujer fue dada a Adán para que aumentara su potencial. La
mujer fue usada para salvar al pueblo en conquista de Jericó, fue una
mujer la primera en alabar a Dios, en medio del desierto, fue una mujer
la que fue usada para que Dios pudiera traer al Mesías, no fue un
hombre.
Las mujeres sostuvieron la economía del ministerio de Jesús,
fue una mujer la que salió a contar que Jesús había resucitado.
Todos hablan de Pedro, pero fue Marta la que le dijo: “tú eres el
Cristo, el hijo del Dios vivo. Fueron las mujeres las que estaban en el
aposento alto y la figura de la iglesia es una mujer, irse en contra de
eso sería una necedad masculina. No te sientes mal por un rechazo o
desprecio a la mujer, o porque el diablo ha hecho que ocupes un lugar
que no te corresponde, sino que te sientes rara cuando te empiezan a
dar tu lugar, cuando te empiezan a decir que eres peligrosa, que eres
capaz de engendrar hijos en la fe, cuando te dicen que la salvación
depende mucho de la conducta de la mujer, según 1 Pedro, cuando te
dicen que no eres hija de Eva, sino hija de Sara, allí es donde
empiezas a sentirte incomoda. ¿Cómo incomoda, pastor? Lo mismo que
aquella mujer que está en una silla de ruedas por diez años y se
levanta por el poder del Espíritu Santo y empieza a caminar con miedo.
Yo le digo a la mujer “tienes diez años de no caminar, no creas que vas
a quedar así, estás aprendiendo a caminar otra vez, camina” y la mujer
se da cuenta y empieza a caminar y dice “no me dé la mano, yo puedo
sola”, y empieza a caminar, se tambalea un poco, pero está caminando.
Sabe que no está en silla de ruedas, sabe que Dios la ha levantado de
allí. Este ministerio no es para oprimir mujeres, sino para levantarlas
en donde Dios quiere ponerlas.
Ahora déjame decirte algo que quizás te pueda molestar de todo lo que
te he dicho, no digas: “Ah no, yo no tengo llamado, yo no voy a poner
una célula, yo no voy a predicar”. No solo ahora Dios te está dando tu
lugar, no lo tenías, no se te daba, por naturaleza y por muchas razones
no se te podía dar y ahora que se te da, ¿no lo vas a tomar? ¿qué
quieres? ¿Que se te siga tratando como aquel pueblo hebreo? En
ocasiones trató a las mujeres y ahora que se te trata como Jesucristo
quiere que se te trate, ¿no vas a ejercer tu liderazgo, tu influencia,
tu capacidad de engendrar hijos, ni la fe? Teniendo la oportunidad, ¿te
vas a regresar a la posición en la que te dejó el pecado cometido por
Eva? ¡Toma tu lugar como hija de Sara! Si alguien más quiere vivir como
hija de Eva, déjala; pero yo quiero que en esta iglesia existan hijas
de Sara y no hijas de Eva.