Paz,
virtud divina, la que el mundo
anhela
La que con sus fuerzas trata de
obtenerla
Por más que te esmeres, por mas
que lo intentes
Jamás de esa forma podrás
poseerla.
La
paz no es palabras, ni ausencia
de guerra
La paz no se crea, tampoco se
inventa.
Con todo el dinero que existe en
la tierra,
Ni aun con tu vida, podrás
obtenerla.
Paz
que sobrepasa todo entendimiento
Aun para los sabios la paz es
misterio.
No es con la razón, no es el
intelecto
Jamás con tu mente podrás
comprenderlo.
La
paz la da Dios, regalo del cielo
Por gracia infinita que no
merecemos
Para los humildes, para los
honestos
Dádiva divina que no tiene
precio.
Busca
la justicia, cree al Verdadero
Entra en amistad con el Dios
eterno
Solo hay un camino, único
sendero,
Príncipe de paz, Jesús, el
Cordero.
Nuevas
de gran gozo te traemos hoy
Esa paz que anhelas; es la paz
de Dios.
Es la paz que sacia, es la paz
que llena
Recibe y disfruta … La paz
verdadera.
Escucha
Escucha
Nunca sabes si dirán las palabras justas que estabas esperando.
Abre,
Nunca sabes si será la persona que siempre soñaste.
Despierta,
Nunca sabes si ese día cambiará el resto de tu vida.
Habla,
Nunca sabes si tus palabras despertarán sentimientos en personas insospechadas.
Cambia,
Nunca sabes si el nuevo camino te traerá nuevas alegrías.
Analiza,
Nunca sabes si la situación que te acongoja, está disfrazada de oportunidad.
Arriesga,
Nunca sabes si tus movimientos audaces, serán el comienzo de una cadena de éxitos notables.
Camina,
Nunca sabes si tus huellas, serán el camino que sigan aquellos que confían en ti.