Había un hermanito
que le gustaba resolver problemas difíciles, abriendo al azar la Biblia y
colocando su dedo con los ojos cerrados en cualquier página. Él tomaba esto
como una orden directa de Dios.
Una vez más decidió
aplicar su método. Abrió la Biblia y colocó su dedo al final de Mateo 27:5,
“Salió, y fue y se ahorcó.” Él cerró rápidamente la Biblia y después de orar,
volvió a abrirla. Esta vez señaló justamente la última parte del Lucas 10:37,
“Ve, y haz tú lo mismo.” El hermano, sorprendido y con cierta molestia por lo
que leía, repitió la operación. Esta vez señaló justamente la última parte de
Juan 13:27, “Lo que vas a hacer, hazlo pronto.”
Desde ese momento, el
hermano dejó de practicar dicha costumbre.
hola como estas? yo ando muy bien gracias a Dios y tu que me cuentas? ya tiene un tiempillo que no sabia de ti..... pero bueno espero que este muy bien hermanita bella te cuidas mucho y te veo pronto
Llega un mortal al cielo y le pregunta a Dios:-Dios, ¿Cuánto tiempo es para ti mil años?-Hijo mío, eso es para mí como un segundo.El hombre se queda pensado y luego le pregunta:-Y ¿cuánto sería para ti un millón de dólares?-Eso sería como un centavoEl hombre pensado todo eso le dice a Dios:-Dios ¿por qué no me regalas un centavo? -Sí, en un segundo.