La percepción de Dios es accesible para todos nuestros sentidos activos y aun por aquellos que todavia no se han activado en el ser humano. El olfato percibe no solo aquellos olores físicos sino que tambien tiene activa la funcion secundaria de conocer los diferentes aspectos del universo, su estado y espiritualidad.
Todos los misticos y religiosos conocen el valor del perfume en sus practicas y ritos diarios por ello es que se usa en casi todas las ceremonias, salvo en aquellas que no le prestan importancia, pero su uso se extiende mas allá del tiempo y las distancias. Asi tenemos que cada esencia tiene una connotacion especifica y determinada aplicacion en la vida o en el ritual dedicado a Dios.