VIEWING 1 - 2 OUT OF 2 BLOGS.
DATE: 08/24/2007 10:41:32 / MOOD: pensativo
Muchos creyentes se encuentran frustrados hoy en día porque han perdido la perspectiva de su relacion con Dios. Están corriendo detras de la felicidad y no logran entender porqué no la alcanzan aunque confian en Dios.
Para poner en claro las verdades referentes a la relacion de un creyente con Dios definiremos varios terminos:
-Creyente: Es todo ser humano que cree que Jesucristo es Dios encarnado y le reconoce como su Salvador y Señor. Le ha entregado su corazon.
-Aceptacion: Dios acepta al creyente porque Jesucristo pagó por esa aceptacion a través de su sacrificio en la cruz. La aceptacion de Dios no se gana a través de buenas obras o de llevar una conducta moral aceptable, sino por Jesucristo.
-Agradar a Dios: Es la respuesta del creyente al amor y la aceptacion de Dios. Es una actitud de agradecimiento a Dios por haberse hecho hombre, morir por nuestros pecados y restablecer su relacion con nosotros.Esto sólo lo puede hacer el creyente bajo la guia del Espiritu Santo y de la palabra de Dios (la biblia).
-Bendiciones: Es la respuesta de Dios al creyente que desea en su corazon agradarle y busca en su Palabra y en el Espiritu Santo la manera de hacerlo.
A la luz de estos términos podemos aclarar que la meta del creyente es agradar a Dios y en ese caminar hacia agradar a Dios, Dios mismo le bendecirá y le hará alcanzar la felicidad.
Pero la verdad declarada en el enunciado anterior tiene varios impedimentos para hacerse una una realidad:
*No estar seguro de ser un(a) creyente.
*No estar seguro de la aceptacion de Dios a traves de la obra de Cristo.
*Tratar de Agradar a Dios a traves de rituales o de un cumplir normas y no por fé en que somos justos por que el ya lo ha dispuestos de esa manera.
*Desconocimiento de lo que no agrada a Dios.
*Rendirnos a la direccion del Espiritu Santo, creyendo que el nos lleva a vivir justamente.
No perdamos la perspectiva de nuestra relacion con Dios. No corramos detras de la felicidad, de los bienes materiales o de las bendiciones; tomemos la decision de agradar a Dios y el mismo nos guiará a alcanzar esa meta.
Reflexiona en estas preguntas: ¿Te consideras un(a) creyente? ¿Estás disfrutando de la aceptacion de Dios o estás viviendo por obras? ¿Es tu meta agradar a Dios?
Dioste bendiga...!!!
View Entry
DATE: 08/24/2007 09:51:42 / MOOD: pensativo
En Dios solamente esta acallada mi alma; de el viene mi salvación. El solamente es mi roca y mi salvador; es mi refugio, no resbalaré mucho.
Alma mía, en Dios solamante reposa, porque de El es mi esperanza. El solamente es mi roca y mi salvación. Es mi refugio, no resbalaré. Salmo 62:1-2; 5-6
A nadie le gusta esperar, porque implica que no tenemos el control.
Ya sea que estemos en una cola de un banco o esperando a la compañia de electricidad, otra persona parece estar a cargo de la situacion. Pero al pasar a la línia de la caja, nos permite pensar que tenemos el dominio sobre nuestra vida.
Dolorosamente, cuando como cristianos nos aferramos a la ilusion del control, sacrificamos un principio vital de una vida bendecida: jamás creceremos en nuestra relacion con Dios, hasta que aprendamos a esperar en Él.
Pausar para recibir nuevas instrucciones de Señor es esperar con determinacion la intervencion de Dios en nuestra vida. Mientras esperamos, Él está actuando, preparando los corazones y dirigiendo las circunstancias.
Podemos tener la absoluta confianza de que Él responderá de la mejor manera y en el tiempo oportuno. David sabia de esperar. Dios le prometió el trono de Israel, y luego permitió que se convirtiera en un fugitivo durante 10 años. Acosado por el rey Saúl. David aprendió una valiosa leccion: " Solo en Dios halla descanso mi alma" (Salmo 62:1). Pudo haber matado a Saúl en dos ocasiones, pero no lo hizo. Comprendió que controlar las circunstancias violaba la voluntad y el plan de Dios.
El aprender a hacer una pausa para recibir instruccion divina exige dos cosas de nosotros. Primero, debemos se sencibles a la voz de Dios, lo cual exige que leamos su Palabra y le pidamos que Él hable a nuestro corazon. Segundo, debemos confiar en Él. Si esperamos en el Señor, recibiremos lo mejor que Él tiene para nosotros.
View Entry