“El Amor no es deslumbramiento de la belleza
ante un rostro súbito que se ilumina para ti.
Porque la verdadera belleza es el reflejo del alma,
pero el alma está más allá, y tú la buscas temblando.
Porque la inteligencia puede brillar con mil fuegos,
sin ser autentico diamante, oculto en las profundidades del amado.
El amor no es la emoción ante un corazón que late por ti,
más de lo que late por otros, ni la admiración de ser escogido,
elegido, sin razones que, a tus ojos, merezcan esa locura.
Porque un corazón puede emocionarse por otro,
y dejarte sangrando, llorando, sin que muera tu amor.
El amor no es ansia de captar, de tomar, el objeto de tu deseo,
Ya sea corazón, cuerpo, de espíritu o los tres a la vez.
Porque el otro no es objeto y si tú tomas para ti, comes y destruyes, es a ti a quien amas creyendo amar al otro.
Deslumbramiento, seducción y escalofríos, emociones y brote de deseos, todo eso es hermoso y necesario, en el hombre, en la mujer, pero solamente para ayudar a amar a quien acepta amar.
Es la puerta entreabierta, y las ventanas muy abiertas,
es el viento que entra con violencia,
es la llamada de alta mar y el murmullo de Dios,
los que te invitan a salir de tu casa cerrada
para ir hacia otro a quien tu has elegido para colmar tu vida,
porque lo amas y quieres amarlo.â€Ý