|
Si hubieras hecho caso a Dios!!!
04/23/2008 06:09:58 / lleno de vida
¡Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Sería entonces tu paz como un río, y tu justica como las ondas del mar.
Isaías 48:18
El versículo es un llamamiento, aparte de una expresión de tristeza
por lo que pudo haber sido y no fue. Dios muchas veces siente un
profundo dolor cuando mira lo que podríamos haber llegado a ser si no
hubiéramos sido porfiados en nuestros propios caminos.
¿Qué impide que sea nuestra paz como un río y nuestra justicia como
las ondas del mar? Tal vez somos testarudos y porfiados, orgullosos y
confiados en nuestra propia opinión, lo cual nos lleva a desobedecer, a
no atender su voz y a elegir nuestro propio camino. Nos volvemos
ciegos. Nos incapacitamos para ver nuestras propias faltas. Nos es
difícil ver dentro de nosotros mismos, ya sea por orgullo o por dolor.
En otros casos, nuestra condición se vuelve extremista, llegando a ver
con una lente de aumento cada fallo y cada carga.
Todo lo anterior nos lleva a desconocer la paz de Dios en nuestro
corazón y su justicia en nuestra vida diaria. Demasiado a menudo
impedimos que el Señor complete en nosotros su designio maravilloso de
arrancarnos de nuestra lastimera condición.
Jesús conoce tus deficiencias y las mías, así como nuestra frialdad
o rechazo hacia lo que tiene que ver con los caminos del Señor para
nosotros. Dios conoce cuán orgullosos y sabios somos según nuestra
propia opinión en incontables ocasiones. El sabe cuán porfiados y
soberbios nos vuelve el pecado. Sabe, cuando no es su Palabra la que
nos guía, ni la oración la que nos conduce, cuán equivocados son
nuestros pensamientos, nuestras palabras, nuestras acciones y nuestras
decisiones.
Lo más maravilloso es que el Señor sabe qué hacer con todos esos
defectos y deficiencias cuya mera enumeración bastaría para llenar
paginas y paginas. Si los escribieses con tinta indeleble, ni rastro
quedará de ellos, pues el borrará cada letra.
La epístola a los Filipenses nos recuerda que, así como Dios empezó su obra en nosotros, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo. ¡El sabe que hacer conmigo! Ese
milagro es el que me dará paz y tranquilidad como la del río, y es paz
de la presencia del Espíritu Santo en mi vida dará frutos de justicia.
|
|
|
MEMBERS COMMENTS
|
|
|
|
|
|