Pablin27011980                 
 


Internet, relaciones sociales y cristianismo

06/30/2008 22:33:18 / pensativo

Estoy convencido de que Dios tiene un plan muy especial los miembros de Visión Joven y por eso comparto esto, pero sé que hay alguien que no está muy conforme con eso, el enemigo de Dios, y creo conveniente tener presente el consejo y la promesa que Pedro nos transmite de parte de nuestro Padre que dice así:

"Sed sobrios y velad; porque vuestro adversario el diablo, cómo león rugiente, anda alrededor buscando a quién devorar, al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos de todo el mundo. Más el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco tiempo, él mismo os perfeccione, afirme y fortalezca y establezca. A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén". (1 Pedro 5:9-11)

Creo que muchos de los que nos sumamos a páginas de contactos, cristianos o no, lo hacemos en cierta forma porque nos sentimos solos y buscamos ampliar nuestro circulo de amigos. Meditando en eso escribí la siguiente reflexión, larga, pero interezante:

Muchos de los que nos encontramos solos, nos encontramos así porque por diferentes rasgos de carácter nos cuesta afianzar y mantener relaciones amistosas firmes y esto es bueno tenerlo presente.

Es probable que decepcionados de nosotros mismos o de los demás nos hayamos ido aislando socialmente y nos hayamos concentrado en otras áreas de la vida consiguiendo así evadir éste asunto.

El medio que nos unió, Internet, puede ser muy beneficioso, pero a su vez puede ser un obstáculo en lo que es relacionarse con el otro.

En una nota en cuanto al MSN y la psicología leí que éste podía ser perjudicial para algunas personas ya que por éste medio es muy fácil caer en dar una imagen de nosotros mismos errónea, todos somos muy atentos, muy divertidos y optimistas, pero quizás, después de cerrar sesión nos encontramos con que no tenemos la misma conducta con nuestros seres más cercanos. También crea una falsa idea de amistad porque podemos pasar horas chateando con diferentes personas sin tratar temas trascendentes y caer en pensar que estamos colmados de amigos siendo que realmente no sabemos quién está del otro lado ni conocemos su verdadera personalidad. Creo que tanto los mails, como el MSN y por qué no, los mensajes de texto, debieran ser medios para fortalecer los lazos de amistad y no el fin en sí mismo.

El problema radica en que si evadimos la problemática de establecer vínculos sanos y nos amparamos tras cualquiera de éstos medios electrónicos para satisfacer la necesidad social, podemos engañarnos a nosotros mismos y sufrir en el momento que nos encontremos en el plano real y no virtual. No va a ser raro que al relacionarnos encontremos diferencias en nuestro trato con nuestros amigos virtuales y veamos que pareciera que estamos frente a otra persona, pero a no desanimarse ni frustrarse que todo tiene solución.

Como cristianos somos miembros del cuerpo de Cristo e importantes cada uno en particular, tenemos diferentes características, personalidades y dones, pero necesarios para el correcto funcionamiento de éste maravilloso cuerpo. Sabemos que en nuestros organismos todos los miembros se interrelacionan en diferentes grados y medidas y la falta de algunas células, por más pequeñas que parezcan, producen el desequilibrio de todo el organismo. Así también, pasa en el cuerpo de Cristo. Y al igual que el mal funcionamiento de un miembro, puede afectar a todo el conjunto. Por eso es importante que nos cuidemos para estar sanos, espiritualmente hablando, y para poder interrelacionarnos correctamente.

Para una mejor comprensión del tema me parece que va a ser muy enriquecedor leer Romanos 12; 1 Corintios 12 y Efesios 4. En todos éstos pasajes se nos habla de la importancia de cada uno como miembro del cuerpo de Cristo y otros aspectos importantes a tener en cuenta. Teniendo esto presente lo quiero relacionar con el hecho de las relaciones virtuales y reales.

Como dije más arriba, los medios electrónicos pueden llegar a distorsionar nuestra personalidad y, por qué no, la del otro. Por eso está bueno valernos de éstos medios para lograr afianzar una amistad en el plano real teniendo presente que es ahí donde nos daremos a conocer y conoceremos a otra persona.

También, como miembros de una comunidad cristiana, sea la que fuere, podemos correr el riesgo de equivocarnos al pretender que todos seamos perfectos olvidando que el hecho de ser cristianos implica reconocer a Cristo como Soberano, pero que igualmente todos tenemos nuestras luchas personales, nuestros rasgos de carácter que pulir y estamos en el mismo camino de aprendizaje en ésta vida con la meta de agradar a Dios.

Alguna vez me pasó y a veces me pasa de desistir de querer congregarme por ver errores en los demás olvidando las palabras de Jesús registradas en Mateo 9:12 y 13 que dice: "Los sanos no tienen necesidad de médicos, sino los enfermos. Id, pues, y aprended los que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento" Pero mi mayor equivocación fue, o es, no darme cuenta de mi necesidad, ya que yo quizás soy el más enfermo y lleno de defectos. Por eso la Palabra aconseja no juzgar a los demás en Mateo 7:1-6.

Creo que al hablar de juzgar, habla de criticar o emitir una sentencia en cuanto a una conducta de una persona, porque también la Biblia nos habla de apoyarnos y aconsejarnos mutuamente para así crecer como individuos en Cristo. Por eso Proverbios 11:14 dice que "En la multitud de consejos hay sabiduría" o en otras versiones "Mas en la multitud de consejeros hay seguridad". Pero es bueno que el consejo no sea interpretado como una crítica, por eso deberíamos saber usar un tono amable y que nuestras palabras reflejen un genuino amor cristiano.

Somos llamados a vivir en comunidad y tenemos que tener presente que nuestra naturaleza es de pecado, por eso no debemos descuidar alimentarnos espiritualmente estudiando la Palabra, orando y alabando. Pero tenemos que saber encontrar el equilibrio para no caer en creer que soy solo yo y Dios y que nadie se meta en mi vida ni yo, meterme en la de nadie. Es bueno ser humildes, primero para mirarnos a nosotros mismos y segundo, para saber escuchar al otro, porque muchas veces desde afuera se ven cosas que no se ven desde adentro. Gálatas 6:1-3 dice: "Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. Porque el que se cree algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña" si podemos leer hasta el versículo 10 no va a estar de más.

Hay que tener presente que Jesús nos dijo que debemos amar a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo, como a nosotros mismos. Hay veces que por amor a Dios nos humillamos de tal manera, que anteponemos al otro, antes que nosotros, olvidando que la prerrogativa es el amor propio. Si no nos amamos a nosotros mismos, no podemos amar al prójimo y si no amamos a Dios no podemos amarnos ni a nosotros mismos ni a nuestro prójimo.

Es bueno saber que esto de vivir en comunidad y apoyarnos con humildad es bueno, no sólo para la persona que se equivocó, sino también para quién le hizo ver su error. Santiago 5:19 y 20 dice: "Hermanos míos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, sepa que el que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados" En 1 de Tesalonicences 5:12-14 dice "Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan; y que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra. Tened paz entre vosotros. También os rogamos hermanos que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos" Quiero destacar el "ser pacientes" porque es una de las cosas que más me cuesta en la vida y es bueno tenerlo presente y si podemos leer hasta el 24 no va a estar de más.

Como podemos ver, la comunicación entre nosotros es importante y somos humanos que podemos cometer errores, por eso cito el versículo de Santiago 3:2 que dice: "Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo" y ya que hablamos de miembros del cuerpo, sería bueno leer Santiago 3:1-12 en donde habla de la importancia de nuestras palabras, las cuales a veces nos causan disgustos y expresan lo que hay en el corazón.

Comprendiendo que somos cristianos y humanos y que podemos equivocarnos, si esto sucediera, sería bueno tener presente el consejo bíblico para resolver nuestras diferencias que se encuentra en Mateo 18:15-22. El versículo 15 dice "Por tanto, si tu hermano peca contra ti, vé y repréndele estando tu y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano" Acá nos invita a resolver las cuestiones en privado, con la persona correspondiente y es de destacar que, si bien al equivocarnos podemos reconocer nuestra falta y pedir perdón, no siempre sucede esto. A veces no ofendemos y tomamos distancia de un amigo o un familiar y esperamos que éste reconozca su error y se acerque a pedirnos perdón y olvidamos que a veces lo que es trascendente para uno, no lo es para el otro y aquí tenemos el consejo de acercarnos nosotros, siempre con humildad y dispuestos a charlar para arreglar las cosas, hablando se entiende la gente, suele decirse.

Pero a veces algunos somos bastante tercos o cabezas duras, por eso el versículo 16 nos aconseja un plan "B" y dice: "Mas si no te oyere, toma contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos, conste toda palabra" Esto lo podemos relacionar con "En la multitud de consejos está la sabiduría" y el plan "C" es el versículo 17 que dice: "Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano". Un caso práctico sería: Me doy cuenta que mi amigo me robó, entonces le digo "Pirulito, me robaste, eso no está bien" y él no se arrepiente. Entonces busco a Fulano y a Mengano y vamos a hablar con Pirulito y Pirulito termina robándoles a Fulano y a Mengano también, entonces vamos con todos los miembros de la iglesia a hablar con Pirulito y no viendo su error él, les roba a todos sus pertenencias, entonces ahí sí, podemos llamar a la policía porque Pirulito no entró en razón, no se arrepintió y no aceptó el perdón. Cuidémonos de no ser Pirulitos, cabezas duras. Cuando Jesús termina el relato, se acerca Pedro y le pregunta en el versículo 21 "¿Cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?" Siendo que esa era la costumbre de los judíos, pero Jesús le retruca diciendo "No te digo que hasta siete, sino hasta setenta veces siete" Lo cual da una idea de que no hay límites para eso, porque no vamos a andar registrando cuántas veces perdonamos hasta llegar al límite de 490 veces. Lo mismo pasa con la misericordia de Dios. Si nos pusiéramos a sacar cuentas de cuántas veces le pedimos perdón por errores cometidos desde que nacimos, de seguro ya hubiéramos superado este límite hace rato.

Ya que toque el tema del perdón, me parece importante destacar que el mismo es un condicional para que Dios nos perdone a nosotros. Creo que todos sabemos y algunos de memoria el Padre nuestro que está en Mateo 6:9-13, pero a veces pasamos por alto los versículos 14 y 15 que dicen "Porque si perdonáis a los hombre sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas" A veces dolidos u orgullosos, cuando alguien reconoce su error, no lo perdonamos o lo perdonamos a medias, esto es, te perdono pero no quiero tener más trato con vos. Me llamó mucho la atención una vez que en la concordancia de mi Biblia, en la palabra "reconciliación" encontré como sinónimo la palabra "perdón", ahí comprendí que ambas palabras están muy relacionadas entre sí, porque no puede haber reconciliación sin perdón ni perdón sin reconciliación y a su vez se relacionan ambas palabras con la palabra "religión" ya que "religión" viene de "re ligar" o "volver a unir" y esto se refiere a que como seres humanos, que fuimos creados por Dios, en armonía con él, pero por causa del pecado nos separamos y mediante la aceptación del perdón a través de la sangre de Jesús derramada en la cruz, podremos reunirnos con él.

Al comienzo mencioné que a veces tenemos rasgos de carácter por pulir, no olvidemos que al pulir una pieza le estamos quitando sus partes más ásperas, la estamos lastimando casi sin darnos cuenta, pero el objetivo es llegar a un ideal y es que la pieza sea perfecta. Por eso a veces al pulir nuestros caracteres sufrimos, pero eso no implica que no haya crecimiento. La etapa de mayor desarrollo en la vida, es la adolescencia y justamente el adolescente, adolece, muchas veces por los muchos cambios repentinos.

Es bueno tener presente que a aquellos que nos cuesta desarrollar o no hemos desarrollado relaciones amistosas firmes, tendemos a idealizar la amistad y por eso cuesta afianzarla, lo bueno sería no idealizar sino realizar amistades constructivas.

Por eso si en algún momento llegáramos a tener algún malentendido entre nosotros, sería bueno que no dudemos en arreglarlo de manera personal, con la persona en cuestión. El mismo discurso pero a diferentes destinatarios, tiene diferentes resultados. Cualquier diferencia que pueda ser beneficiosa en los oídos de un amigo, si se lo fuera a decir a otro, automáticamente se puede transformar en un chisme y eso no es sano. Tampoco es sano, dejar pasar los malos entendidos por mucho tiempo ni tratarlos en caliente.

Como cristianos, nos podemos llegar a enojar, "Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo" dice Efesios 4:26, en donde vemos una clara invitación también a arreglar las diferencias. El rencor o el enojo pueden llegar a ser nocivos si se prolongan por mucho tiempo. En Mateo 5:21-26, Jesús compara al enojo con matar y aconseja en los versículos 23 y 24: "Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano y entonces ven y presenta tu ofrenda".

Espero que les haya gustado y servido el tema tanto como a mí y tengan presente que uno no escribe porque la tenga clara, sino que la investigación y el escribir surgen de la propia necesidad de crecer, corregirse y aprender cada día más.

Si llegaste hasta acá, te agradezco por leer y si tienen algún comentario, ya sabes, dejalo así compartimos opiniones.

Dios te bendiga, guíe y acompañe!!!

Con Cariño!!!

Pablin






VIEWING 1 - 1 OUT OF 1 COMMENTS



From: Daysi_1
07/02/2008 12:42:45
AMEN!!! Dios le siga bendiciendo. CAnsada pero lo lei todo, debo confesar que el perdonar es bien dificil, mas aun si quien nos ofende es un hermano de fé, creo que cuan mas cerca de ti esta el que te ofende, mas dolorosa será la ofensa,,, creame que he hecho intentos de hablar con un amigo y pedirle perdon, pero me acuerdo que fue el que me ofendió y me detengo,, estoy en esa lucha porque no ambos tenemos caracteres fuertes, es algo dificil pero espero en el Señor poder hacerlo antes de su venida.. Muchas gracias por el consejo...







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