|
El Quebrantamiento
06/15/2007 08:12:09 / enamorado
Generalmente, cuando una cosa se
rompe, su valor disminuye o desaparece del todo. Los platos rotos, las botellas
rotas y los espejos rotos, por regla general son desechados. Aún un simple golpe
en un mueble o una mancha en una pieza de ropa reducen significativamente su
valor de reventa.
Pero en el reino
espiritual, las cosas son distintas. Dios aprecia las cosas rotas, y en
particular a las personas quebrantadas. Es por eso que podemos leer versículos
tales como:
«Cercano está el Señor a
los quebrantados de corazón, y salva a los contritos de espíritu» (Sal.
34:18)
«Los sacrificios de Dios
son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú,
oh Dios» (Sal. 51:17)
Dios rechaza de plano el
orgullo y la soberbia; pero no puede rechazar a la persona humilde y
arrepentida.
«Dios resiste al
orgulloso, pero da gracia al humilde» (Stg.
4:3)
Hay algo en nuestro
quebrantamiento que mueve Su compasión y poder.
«Por lo tanto, parte de su
maravilloso propósito para nuestras vidas, es que seamos quebrantados.
Quebrantados de corazón, de espíritu y de todo nuestro ser» (2ª Co.
4:16-18)
Hace algunos años, en una
reunión de oración para las misiones, escuché a un ferviente joven orar así:
«¡Quebrántame, Señor!» La petición me produjo un shock.
Hasta ese momento en mi vida, yo jamás había hecho semejante oración y no estaba
seguro de estar listo para hacerla aún entonces. Pero aquellas palabras fluyeron
como un silbo cálido del corazón de aquel joven discípulo, despertándome la
tremenda necesidad del quebrantamiento en mi propia vida. Me crearon conciencia
con respecto a esta área fantásticamente vital en el reino espiritual, y ahora
se han convertido en la oración constante de mi corazón
ansioso.
William MacDonalden
El verdadero discipuladoeditado por
CLIE Gracias a CLIE por haber proporcionado esta lectura de la semana
|
|
|
MEMBERS COMMENTS
|
|
VIEWING 1 - 2 OUT OF 2 COMMENTS
|
|
|
|