"Como todos ustedes sabrán, nos estamos
aproximando en el calendario al día 31/10, una fecha que a algunos no les dirá
nada, y a muchos otros quizá sí les recuerde a una celebración muy
controvertida, espiritualmente cargada de significados.
Hablamos, por supuesto, de Halloween.
¿Por qué hablar de ello?
Bueno, es que el mundo globalizado en
que vivimos logra que culturas hispanas como la nuestra importen festividades
como esta, que nada tiene que ver con nosotros, pero que cada año es mas
notorio el hecho de que aumentan sus festejos por estas latitudes. Y además,
hablamos de ello porque como creyentes responsables necesitamos, primero que
nada, saber qué es lo que estamos rechazando. Y segundo, poder tomar una
postura al respecto y accionar.
Un
poquito de historia.
Los orígenes de esta celebración no son
nada nuevos. De hecho, tiene más de 3 mil años y muchos estudiosos ubican sus
comienzos en el pueblo celta. El pueblo celta se ubicaba en el centro y oeste
de Europa, cerca del siglo I a.C. Los druidas eran sacerdotes, y de hecho, la
palabra druida significaría: “verdadero adivino”. Entre sus funciones
desempañadas en la sociedad se encontraban: la adivinación, la dirección de
rituales y sacrificios animales y humanos en festividades. Uno de los dioses
adorados por estas tribus celtas era Samhain, el dios de los muertos. Todos los
años era costumbre reunirse e invocarlo con el fin de predecir la suerte del
año siguiente. El significado de “Halloween” es: víspera de todos los santos
(All Hallow's Eve ) y esto es porque cuando Roma invade al pueblo celta, cerca
del 43.a C, esta fiesta se “cristianizó” . Hubo una fusión cultural , de manera
que a la festividad romana festejada los 31/10 en honor a la diosa Pomona de
los árboles frutales, se añadió el culto al dios Samhain. Como es de suponer,
de este cocktail de fiestas paganas nada bueno podía salir, y en la celebración
de la llegada del otoño comenzaron a sumarse prácticas adivinatorias,
invocaciones de espíritus, todo ello sumado a la creencia de que ese día los
demonios, y otros seres de las tinieblas andaban corriendo por todos lados y
que los fantasmas de los muertos se apoderaban de los vivos. Como verán, la
fiestita tiene un terrible trasfondo histórico.
¿Truco o
trato?
La petición de caramelos en Halloween procede
de la antigua creencia de que los muertos amenazaban a los pueblerinos si no
accedían a sus peticiones. Actualmente los niños piden golosinas a cambio de no
cometer travesuras, es el Truco o Trato. Ahora bien,
¿Por
qué los disfraces?
Las máscaras en la antigüedad eran para
espantar los espíritus que provocaban las sequías y otros desastres. Por eso,
el objetivo en Halloween es asustar a los demás, poniéndose en el papel de esos
espíritus.
¿Y la calabaza?
Eso de ahuecar las calabazas y hacerles caras intimidantes viene
también de los druidas, que portaban con ellos nabos ahuecados que
representaban a un espíritu satánico que los guiaba en la tarea de ir
recorriendo casas y recolectando ofrendas para el dios de los muertos.
Un terrible negocio.
Pero como cristianos, tampoco ignoramos
que esta celebración embolsa cantidades industriales de dinero. Aquí algunos
datos:
* Las ventas de golosinas para esta fecha se
estiman en $1.93 billones de dólares. * ¼ de todas las golosinas que
se venden en el año, se venden entre el 15/9 y el 10/11 * Sólo en
EE.UU, se gastan cerca de $1.5 billones de dólares en disfraces. *
$2.5 billones en decoraciones * $50 millones de dólares se emplean
en mandarse postales para la fecha. Es más que obvio que además de
la dimensión espiritual, Halloween no deja de ser un enorme negocio para muchas
personas. Por último… Podríamos ahondar en detalles y comentar que esta fecha
es una verdadera fiesta para la iglesia satánica y que todo lo imaginable (e
inimaginable) es hecho por ellos, entre otras cosas, maldecir al cuerpo de
Cristo en misas negras.
¿Y nos
quedaremos cruzados de brazos?.
De ninguna manera. Porque nuestra misión
es alertar, como dice Filipenses 2.15, somos luminares en el mundo, en medio de
una generación torcida, equivocada y perversa. Muchas personas quedan atadas
espiritualmente abriéndole las puertas de sus almas a un reino de oscuridad que
no les tendrá piedad.
¿Y sabes que es lo peor?, que la
mayoría de los que festejan Halloween se dicen cristianos. Pero los valores de
Cristo son otros, y los que lo sabemos somos responsables de decirlo
públicamente.
¿Qué podemos hacer nosotros?. *
Oremos como cuerpo de Cristo, en perfecta unidad, para que el eje espiritual de
esta celebración sea quebrantado, cubriéndonos de esta influencia. *
Digamos la verdad, digamos lo que sabemos. Expongamos públicamente, como lo
hizo Cristo en la cruz con los principados y potestades, las raíces
espirituales de Halloween.
Publiquemos en nuestras redes
sociales, en nuestros espacios y en los de amigos este tipo de información,
trayéndolo a conocimiento de todos. * Y bendigamos a las personas
que aún están cegadas, para que Dios los liberte y vean y entiendan lo que
están practicando en realidad. Porque en nuestra boca está ese poder, ¡y Dios
puede obrar cosas maravillosas a través nuestro!.
¡UNIDOS
SOMOS LUZ!
!!Sumáte a ésta campaña en
contra de las huestes de maldad!!