Cuando nos sentimos demasiado cansados y agobiados por las dificultades, cuando no vemos solución ni salida, hay días que tiramos la toalla y nos rendimos.Justo cuando me estaba pasando esto, recibí por mail este poema, que me sostuvo. Dios tiene esta Gracia, de cuidarnos y alentarnos porque se ocupa personalmente de cada uno. Tal vez te sirva hoy:
Ponte en las manos de Dios al abrir los ojos a la luz de un nuevo día y a medida que te pasen las horas, recuerda que Dios dirige tu vida porque le tienes cerca de ti.
Ponte en las manos de Dios cuando te sientas perdido sin saber el camino que has de seguir.Ponte en las manos de Dios cuantas veces salgas de tu hogar y pídele que El dirija tus pasos por donde quiera que vayas.
Ponte en las manos de Dios cuando te sientas enfermo y triste y tu vida esté asediada de grandes temores.
Ponte en las manos de Dios cuando el bien que tú haces sea tenido por mal y tus propósitos no sean comprendidos
Ponte en las manos de Dios cuando tu vida esté rodeada de peligros y no tengas auxilio de ninguna parte.
Ponte en las manos de Dios cuando lo tengas todo por perdido y creas que tu esperanza se desvanece.Ponte en las manos de Dios cuando no comprendas las causas de tus sufrimientos y tus pruebas.
Ponte en las manos de Dios cuando las puertas se te cierren y no sepas hacia donde dirigirte.
Ponte en las manos de Dios cuando creas que todas las cosas están en contra de ti y sientas que los has perdido a todo.
Ponte en las manos de Dios y verás cómo a la postre todo se arregla para tu bien
Dios puede darte fuerzas, aunque te sientas agotado.
Él puede aumentar tu vigor, aunque ya no puedas levantarte.
Cuando pensás que ya no vas a poder dar un paso más, que no vas a soportar más tanta lucha y tantas dificultades, Dios se acerca y te acaricia para renovar tus fuerzas.
- Siempre se puede un poco más.
Un gran abrazo y bendiciones