Por qué los chicos pintan las paredes

Jesús, refiriéndose a sus discípulos, dijo: "Os digo que si esto callan, las piedras clamarán" (Lucas 19:40).

Pintada en Palermo, Buenos Aires

Al viajar por la ciudad, o caminando por mi barrio de Almagro, puedo ver el clamor de la juventud. De los chicos idealistas que no se conforman con lo establecido. Lo demuestran exteriorizando sus ideas con aerosoles, pinturas y marcadores indelebles.

Cuando me detengo a pensar en esto, pareciera que saltaran a mi mente las eternas palabras del Señor Jesucristo, cuando refiriéndose a sus discípulos dijo: "Os digo que si estos callaran las piedras clamarán" (Lucas 19:40).

Y de hecho las piedras, es decir, las paredes de supermercados, edificios, bancos, y baldíos están clamando.

De esto nos podemos dar cuenta especialmente si viajarnos en colectivo, por algunas de las calles o avenidas de los barrios más poblados. Solo con mirar a través de las ventanillas veremos "aparecer" los innumerables nombres de patotas, grupos de rock, apodos, y las conocidas leyendas políticas.

Cada escrito es la expresión directa de un corazón. Evidencian su deseo de proyectarse en la vida, de ser oídos, de identificarse con algún grupo humano, de ser guiados hacia una meta segura. Da la impresión como si fueran demarcando los límites de su "territorio", con la secreta ambición de no ser olvidados.

Pintada de la comunidad indígena, en Argentina

No quiero pecar de demasiada subjetividad, pero al leer sus pequeñas "esquelas'', parecerían traducirse en mi propia mente con palabras tales como: "¡SOCORRO! ¡AQUÍ ESTOY! ¡QUIERO SALIR! ¡POR FAVOR SÁLVENME!

Esta juventud está buscando una salida y si no la encuentran la van a inventar. La droga, la delincuencia, el vandalismo, las patotas, los grupos extremistas y el suicidio son solo muestras de ello.

Muchos se preguntan: "pero, ¿qué es Io que buscan?" En síntesis, lo que cualquier joven. Comunicarse, sentirse bien, tener buenos amigos, etc. Esto nos habla a gritos que el hombre es un ser netamente social. Que desea la compañía de otros seres humanos como él.

El hombre fue creado por Dios para vivir en sociedad. Pero, ¿en qué clase de sociedad? Evidentemente no la que ofrece la "calle". Sino en una amable, receptiva, que les extienda la mano, que les enseñe a crecer, a confiar, a sentirse seguros.

Esta mis amigos, es la alternativa que ofrece la Iglesia del Señor Jesucristo. Una comunidad de hombres y mujeres que viven una vida esencialmente unida a Cristo por la fe y fundamentada en la inconmovible roca de la Palabra de Dios.

Creo que nos sorprenderíamos de ver la cantidad de jóvenes que estarían dispuestos a participar de esta maravillosa vida cristiana. Pero debemos ir hasta ellos y presentarles al Salvador.

Es más, les DEBEMOS el Evangelio. En la Biblia hemos aprendido la palabra "ID" y no "ESPERAD A QUE VENGAN".

Tenemos en nuestras vidas el potencial para hacerlo. Por lo tanto hermanos cristianos, llevemos "a los chicos que escriben las paredes" el mensaje de Aquel que puede "escribir con fuego" el Evangelio de la Reconciliación, en "las tablas" de sus corazones.

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